Seguimos con mucho interés estos días el desarrollo del Concurso Internacional de Piano Frederic Chopin que tiene lugar en Varsovia en su decimonovena edición; uno de los más grandes eventos en el mundo de la música.
Aunque se instituyó en 1927, desde 1955 se celebra cada cinco años; es posiblemente el más importante y prestigioso del mundo y a él concurren los más extraordinarios jóvenes pianistas (nacidos entre 1995 y 2009) de numerosos países.
A lo largo de tres fases eliminatorias estos habrán de interpretar obras del compositor polaco Frederic Chopin terminando, en caso de llegar a la final, con uno de sus dos conciertos para piano y orquesta.
De entre los 84 participantes que han comenzado en esta ocasión solamente uno se alzará con el premio. Difícil cometido el del jurado, ¿no creen?
A cualquier aficionado al piano le gustará ver y escuchar las interpretaciones de los participantes, todos maravillosos. Entre ellos destacamos hoy al español Pedro López Salas a quien auguramos sin duda un futuro plagado de éxitos y cuya magnífica actuación puede verse a continuación:
Se los puede seguir a todos en la página web del concurso (pinchando en el siguiente enlace) en la que se va retransmitiendo en directo la competición y en la que se van publicando los vídeos de cada actuación.
Y nos vamos con elganador de la última edición (2020), el canadiense Bruce (Xiaoyu) Liu, en su actuación final interpretando el Concierto para piano y orquesta nº 1 Op.11 de Chopin. Espero que lo disfruten.
Escuchaba ayer con atención y agrado el estupendo programa radiofónicoLa música que habitamos que Miriam Bastos dedicaba a las compositoras del siglo XIX (Mujeres y creación musical en el siglo XIX) y del que me llamó especialmente la atención la parte dedicada a Cécile Chaminade.
Chaminade, famosísima compositora y pianista francesa que nació en 1857 y murió en 1944, fue una niña prodigio que se dedicó por completo a la música alcanzando un extraordinario éxito tanto en Europa como en América. Respetada y admirada por el público durante su vida, su excelente y muy extensa obra cayó en el más absoluto olvido tras su muerte. Sin embargo se conoce mucho sobre su actividad y también sobre cuánto tuvo que soportar en lo que a crítica especializada y opiniones se refiere.
Nos cuenta Miriam Bastos cómo a principios del siglo XIX se desarrolló una teoría que consideraba al carácter femenino como emocional, subjetivo y pasivo frente al objetivo, lógico y activo carácter masculino; esta teoría tendría su aplicación a nivel musical: las mujeres deberían componer formas menores de carácter sensible e intimista dejando a los varones las grandes formas y la música de mayor complejidad y fuerza.
Afortunadamente esto no impidió a las creadoras desarrollar su capacidad y potencial artístico pero se constituyó en un enorme escollo para ellas, una enorme dificultad añadida a la ya difícil situación que enfrentaban aquellas que intentaban conciliar su vida, su educación y su papel en la sociedad con la práctica de la música. Aún siendo apoyadas en muchos casos por sus familias, hubieron de sufrir las críticas de los "expertos opinadores y comentaristas musicales". Y es que el mundo de la crítica musical, territorio masculino por demás, no se lo puso nada fácil a ninguna de ellas, como ya podréis suponer.
Chaminade inició brillantemente su carrera como concertista de piano y compositora cultivando grandes y pequeñas formas tanto vocales como instrumentales, actividad esta que supo conducir con inteligencia cuando se vio en la necesidad de "vivir solo de la música" tras la muerte de su padre; fue entonces cuando orientó su producción a un ámbito más "comercial" centrado en el piano y las canciones que le posibilitó la subsistencia y le granjeó una fama extraordinaria. Experta y meticulosa supo hacer la música que le exigían las circunstancias mientras componía obras de enorme complejidad y rigor.
Algunos críticos le reprocharon, en según qué ocasiones, tanto un exceso de "feminidad" como un exceso de "masculinidad"; muy coherentes ellos.
Nos aproximaremos a su música con la que se considera, sin duda, su obra más conocida: el famosísimo Concertino para flauta. Atentos a la presentación que hace el director Benjamin Zander, al que ya os presenté en esta Clase magistral.
Como ejemplo de su obra pianística, uno de sus Seis estudios de concierto (el Op. 35 nº2) de gran virtuosismo y belleza, al más puro estilo del romanticismo, titulado Otoño (Automne).
Tras la Primera Guerra Mundial, durante la que se dedicó adirigir un hospital para heridos de guerra, publicó, entre otras, esta impresionante pieza titulada Au pays debasté Op.55 (creo que no necesita traducción). Nos la ofrece el profesor Miguel Sancho Sancho que la publica con motivo del 8M y a quien espero que no le moleste el atrevimiento de compartirla en este espacio. Desde aquí le doy las gracias y le felicito por tan preciosista y exquisita interpretación.
Dedicamos esta entrada a todas las mujeres que lucharon por ser ellas mismas frente a la hostilidad y los obstáculos que imponía el patriarcado y, especialmente, a todas las que hoy lloran la pérdida de sus hijos en las guerras o luchan por sacarlos adelante solas.
Volvemos hoy sobre esta pintura de Mariano Fortuny (muy de actualidad, por cierto) para aproximarnos a la obra musical que la protagoniza y que le da título: la Fantasía sobre Fausto de Juan Bautista Pujol.
Una vez más nos adentramos en el Romanticismo, el "reino" de la Música, en el que se aspira "a la unión y la convergencia de todas las artes a través de aquella" (1)
Antes de comenzar y para entender el contenido, hay que conocer algunos datos que presento cronológicamente a continuación:
Fausto es un mítico personaje literario que vende su alma al diablo a cambio del conocimiento y que aparece ya en una obra anónima del Renacimiento, sin embargo...
será el escritor alemán J.W. Goethe quien le confiera su gran peso literario y filosófico en su obra titulada Fausto, publicada en dos partes (1808 y 1832).
En 1859 el compositor francés Charles Gounod estrena su ópera Fausto inspirada en la obra de Goethe.
En 1866 el pianista y compositor español Juan Bautista Pujol publica su Gran Fantasía para piano sobre la ópera Fausto de C. Gounod
En 1866 el pintor Mariano Fortuny pinta el cuadro titulado Fantasía sobre Fausto
Toda una cadena de Faustos, como véis, para entender un cuadro con tres Faustos distintos: el Fausto de Gounod, el Fausto de Pujol y el Fausto de Fortuny.
Hemos de saber también que en el siglo XIX los artistas eran dados a retratar a sus amigos y colegas en plena actividad, inmortalizando sus reuniones y todo aquello que les causaba sensación. Como habréis intuido, el caso que nos ocupa es precisamente eso: lo que el pintor Fortuny vivió una tarde y reflejó después en un cuadro.
Vayamos ahora a la pintura y a su contenido (pinchando en el pie de foto pueden verse los detalles)
El cuadro de Mariano Fortuny nos ofrece dos mundos claramente diferenciados: el de la realidad y el de la fantasía - si, de nuevo ese término que alude a la imaginación y a la libertad, ambas características identificativas esenciales del movimiento romántico- .
Los personajes reales (ángulo inferior derecho) son dos pintores y un pianista que se encuentran en el estudio de otro pintor
Los personajes de ficción (ángulo superior izquierdo) pertenecen a la ópera Fausto (de Gounod, os lo recuerdo) y aparecen entre nubes y brumas.
Como hemos dicho ya, la reunión de artistas tiene lugar en el estudio de un pintor - Francisco Sans Cabo - . En dicho estudio vemos al compositor y gran pianista Juan Bautista Pujol tocando mientras los dos pintores (Agapito Francés y Lorenzo Casanova) escuchan atentamente. Pero ¿qué obra musical interpreta nuestro pianista? pues una titulada Fantasía sobre Fausto de Charles Gounod (2)compuesta por él mismo. Precisamente esa música evoca a los personajes de la ópera que pululan entre nubes: Fausto y Margarita abrazados en la lejanía y Marta y Mefistófeles en un primer plano; a sus pies, la lechuza cargada de simbolismo...
Pues bien; vamos a escuchar la obra pianística que inspiró el cuadro y lo haremos en este vídeo editado por el propio Museo de Prado en el que se nos muestra un resumen de la obraa cargo del pianista Miguel Huertas.
Con vosotros, la Gran Fantasía para piano sobre la ópera Fausto de C. Gounod Op.20 de Juan Bautista Pujol
Pinchando en la siguiente imagen puede accederse a la partitura de la obra, editada en Madrid en 1866 por Antonio Romero y dedicada a su amigo Eduardo Compta (1835-1882), pianista y profesor en el conservatorio de Madrid y autor de un "Gran método de piano".
Volviendo a nuestro pintor añadiremos que fue un gran aficionado a la música y especialmente a la ópera. De entre las actividades organizadas con motivo de la gran exposición que sobre su obra nos ofrece el Museo del Prado en estos días, os recomiendo el concierto que tendrá lugar el 23 de febrero en el auditorio del propio museo con el título de Fortuny y la ópera romántica; en él podremos escuchar, entre otras obras,la Gran Fantasía sobre Fausto de Pujol y algunos números de la ópera Fausto de Gounod.
Por si la explicación os ha resultado farragosa o pesada dejo también este vídeo en el que Javier Barón, jefe de Conservación de pintura del siglo XIX y comisario de la exposición, lo explica estupendamente.
(1) Enrico Fubini. La estética musical desde la Antigüedad hasta el siglo XX (2) Musicalmente hablando una Fantasía es una forma libre, no sujeta a estructura previamente establecida, cuyo origen se remonta al Renacimiento; en el siglo XIX se aplicaría este término a aquellas obras que encadenaban motivos operísticos que eran recreados, comentados o variados. Cuando se trataba de este tipo de "fantasía" se hacía constar en el título la ópera que le servía de base; el caso que nos ocupa hoy es un ejemplo de ello.
Enlaces de interés Fausto. J.W. Goethe Fausto (ópera de Gounod) Libreto de Jules Barbier y Michel Carré Fuentes:
Impresión sol naciente. Claude Monet.
Imagen wikipedia
En 1867 una pintura titulada Impresión sol naciente, de Claude Monet, fue rechazada en el Salon de París: había nacido el Impresionismo. Este término se aplicaría despectivamente a las obras de Monet y de otros pintores, que rebelándose contra el academicismo y el romanticismo establecidos, intentaban plasmar las impresiones que tenían de la realidad. Para ello sacrificaron la linea y el dibujo en favor de una pincelada suelta que mezclaba los colores directamente en el lienzo; luz y color serían protagonistas y artífices de la nueva pintura.
Aunque salvando las distancias, el simbolismo de poetas como Baudelaire o Verlaine, supuso otra rebelión similar en el ámbito literario.
Tanta reacción frente a lo establecido no podía dejar impasibles a los músicos.
El iniciador de lo que se llamó Impresionismo musical -muy a su pesar-, fue el compositor francés al que ya nos hemos referido en alguna ocasión, Claude Debussy.
Para Debussy, como para Monet y Verlaine, el arte era una experiencia sensorial antes que intelectual, así, el Impresionismo musical se caracterizó por el deseo de recrear atmósferas y ambientes, por la primacía del acorde y las armonías sobre la linea melódica, por la utilización de escalas medievales y exóticas y por la revolución sonora del color musical, es decir, del uso de los instrumentos.
Como en la pintura, la naturaleza será para los músicos uno de sus temas favoritos : el agua, la luz, las nubes o los árboles están presentes en multitud de títulos, tanto de Debussy como de su principal colega y sucesor, Maurice Ravel. También como en la pintura, el Impresionismo musical marcará un antes y un después y abrirá la puerta a los grandes cambios posteriores.
A continuación, escucharemos "Claro de luna" de Claude Debussy en un montaje audiovisual con obras de Claude Monet. Espero que lo disfrutéis.
Canción inolvidable (A song to Remember)es una película biográfica dirigida por Charles Vidor en 1945 que cuenta la vida del pianista y compositor polaco Frédéric Chopin. Fue protagonizada por Cornel Wilde como Chopin, Merle Oberon como George Sand, Paul Muni como Józef Elsner y Stephen Bekassy como Franz Liszt .
Sinopsis. La película narra la vida de Chopin desde su infancia en Polonia, su exilio en Francia y su impresionante carrera; una vida impregnada de amor por su patria, sometida, y marcada por su relación con Geoge Sand y con Franz Liszt. En ella se destaca el patriotismo como la razón más importante por la que Chopin toca el piano. Fue nominada a varios premios de la academia, entre ellos al de mejor actor protagonista. El pianista José Iturbi toca las piezas de piano interpretadas .
Shine (El resplandor de un genio) es una película australiana de 1996 dirigida por Scott Hicks y protagonizada por el actor Goeffrey Rush que cuenta la historia del pianista David Helfgott, quien sufrió un trastorno a causa de los malos tratos que le infligió su padre, y pasó algunos años en centros especiales.
Sinopsis. David crece en un entorno hostil bajo la presión y el mal trato de un padre autoritario que quiere convertirlo en el gran pianista que él no pudo ser. Esto tendrá dramáticas consecuencias en la personalidad y la mente de David que se llega a ser un brillantísimo pianista pero psíquicamente enfermo.
El pianista (The Pianist) es una película del año 2002 dirigida por Roman Polański y protagonizada por Adrien Brody. El argumento está basado en las memorias del pianista polaco Władysław Szpilman.
Psinopsis. Polonia 1939: Władysław Szpilman es un pianista judío que trabajaba en la radio de Varsovia cuando el país es invadido por los nazis. A partir de ese momento su vida se convierte en una horrible pesadilla.
Fue ganadora de tres premios Óscar, de la Palma de oro en Cannes y de siete premios César entre otros.
A finales del siglo XVIII la cultura y la estética turca estaban de moda en Europa o al menos, en las zonas más próximas a las fronteras del Imperio Otomano.
A partir de 1770 la variedad de prendas fue enorme, y en ellas influyeron factores tan dispares como la vestimenta masculina, el atuendo teatral o el gusto por Oriente y el este de Europa; gracias a todo esto se sucedieron distintas modas con denominaciones tan particulares como vestido "a la polaca", "a la turca", "a la circasiana"..(…) El nombre de polonesa, polonaise en francés, derivaba del uso de estilos procedentes de Polonia. Es posible que inicialmente hiciera referencia a los adornos realizados en piel o al hecho de subir un lado de la falda, una moda polaca que venía a su vez del traje turco. (…)
¿Recordáis Amadeus? En aquella secuencia en la que Antonio Salieri interroga a la cantante Caterina Cavalieri acerca de su atuendo antes de comenzar la clase de canto, ella responde: "este año todo va a ser turco".
Pues bien; esa influencia que se dejó sentir en las vestimentas, también lo hizo en la música, y una clara muestra de ello fueron las famosas marchas "a la turca".
Cuando hablamos de "marcha turca" solemos pensar en Mozart, sin embargo no fue este el único compositor seducido por las sonoridades de los ritmos otomanos; a Beethoven - aunque posterior - le ocurrió lo mismo y compuso una marcha turca que forma parte de su obra titulada "Las ruinas de Atenas" Op. 113 nº 4 (1811). Hay que saber, además, que el tema de esta marcha aparecía ya en sus Seis variaciones Op. 76, de 1809
A continuación podéis ver y escuchar ambas obras:
Marcha turca de Las ruinas de Atenas:
Seis variaciones Op. 76 para piano
Antes de irnos escucharemos también "la vuestra", la de Mozart (que como ya sabéis, constituye el tercer movimiento de su Sonata para piano n.º 11); os la dejo en la "ultrasónica" versión de Lang Lang; se que la vais a disfrutar mucho.
John Cage preparando un piano (procedencia de la imagen: Auditorium maximum)
En 1938 el compositor norteamericano John Cage tuvo la ocurrencia de "preparar" un piano mediante la introducción entre sus cuerdas de pequeños objetos de metal, fieltro y madera que distorsionaban y apagaban su vibración; así, al pulsar las teclas, lograba una serie de timbres y sonoridades percusivas. Se trataba de una novedad y, además, de un desafío, un reto a la tradición y a lo estandarizado.
Cage ha sido, sin duda, una personalidad fundamental en la corriente vanguardista norteamericana del siglo XX; su creatividad y originalidad influyeron enormemente en el desarrollo de las tendencias experimentales contemporáneas.
Observad en este vídeo al pianista David Greilsammer preparandoel piano para la interpretación de una de las sonatas de Cage (que se escucha de fondo).
Y aquí un extracto del concierto ofrecido en 2011 por el Atlantis Piano Dúo en la Fundación Juan March. La obra: Tres danzas para dos pianos preparados de John Cage. Esta es la primera danza.
Existen incluso aplicaciones para iPhone, Android, iPad, Tablet...que permiten "jugar" y componer con los sonidos de piano preparado de John Cage. Vedlo pinchando AQUÍ
Hablábamos en clase hace unos días sobre el piano y sobre los grandes pianistas del Romanticismo - aquellos genios de la tecla - ; hablábamos de la dificultad que entraña su aprendizaje y de lo fascinante que nos resulta contemplar a los intérpretes en plena actividad.
Hoy son muchos los que ofrecen formas de interpretación novedosas y desenfadadas, técnicas diferentes, percusivas con frecuencia. Eso hacen los integrantes de The piano guys.
Disfrutad con su versión de "What Makes You Beautiful" de One Direction.
En próximas entradas hablaremos sobre los antecedentes. Buen fin de semana a todos.
Comienza el curso. Estos han sido días de reencuentros... y de despedidas.
Ya van pesando los adioses, aunque en esta profesión nuestra sean, con frecuencia y afortunadamente, "hastaluegos". Y es que en los últimos cursos hemos ido viendo con tristeza y estupor cómo nuestro centro se iba despoblando; quizás el azar, quizás las políticas educativas que consienten o persiguen un incomprensible e ¿inexplicable? reparto de los alumnos... Misterioso arcano, en fin, que solo aparentemente se nos escapa (valga la sinonimia). De resultas, compañeros desplazados, amigos que se van.
Para todos ellos, esta maravillosa versión jazzística de Canción y danza nº VIde Federico Mompou que Fernando Trueba incluyó en el primer disco de la serie Música para los amigos.
Como no podía ser de otra forma, dejamos también la versión pianística original.
Federico Mompou (1893-1987): compositor barcelonés cuya exquisita obra se caracteriza por el intimismo y la sencillez.
En estos días de asueto y aislamiento, me encuentro con la noticia. Fallece Bebo Valdés.
Valdés fue ese pianista de Jazz latino que a muchos nos descubriera Fernando Trueba en su filme documentalCalle 54 (2000) y que recibiera un Grammy por el trabajo con Diego "el cigala" en Lágrimas Negras (2004). Fue aquél que nos sorprendía sonriendo y trabajando pese a su avanzada edad.
Quiero recordarlo con esta interpretación, en compañía de su trío, de Lamento cubano, una preciosa guajira (canto popular cubano de tema campesino) que pueden conocer previamente aquí y cuya letra comienza así:
¡Oh, Cuba hermosa!
primorosa,
¿por qué sufres hoy tanto quebranto?...
En este otro magnífico vídeo podemos verlo y escucharlo en su interpretación de Willow Weep For Me - un estándar de jazz sobre la canción compuesta en 1932 porAnn Ronell y dedicada a George Gershwin - y de una famosísima obra de éste último; a ver si la reconocéis.
A partir del minuto 3 entra Javier Colina con el bajo. Disfrutadlo.
Descanse Dionisio Ramón Emilio Valdés.
(Una vez más manifestamos desde aquí nuestro agradecimiento a aquellos que nos permiten disfrutar de estos increíbles vídeos).
No todas las puertas son iguales; algunas pueden dejar huella.
Cuentan que a Claude Debussy le gustó tanto la Puerta del vino - que solamente conoció a través de una tarjeta postal que le enviara Falla, por cierto - que le dedicó un preludio.
La puerta del vino forma parte del recinto amurallado de la Alhambra de Granada. Es una puerta interior que data de principios del siglo XIV y que daba paso a la Medina, es decir, a la zona residencial del complejo arquitectónico.
Sobre su nombre, léanse los enlaces del final; sobre su aspecto, unas fotos. Veréis qué bonita es.
Nos acercamos...
la atravesamos...
y salimos.
Y al salir, en el muro de la derecha puede leerse...
Por cierto; la puerta estuvo a punto de ser vendida (sí, habéis leído bien) a un particular allá por 1912... Escandaloso ¿verdad?
Ahora, dejémonos "impresionar" por el sonido y por la partitura de la obra musical en la que se aprecian una clara forma ternaria, un pesante ritmo de habanera y un claro contraste de sonoridades "con bruscas oposiciones de extremada violencia y de apasionada dulzura”.
programa de Radio Clásica Grandes ciclos: Claude Debussy - Segundo libro de Preludios - 29/10/12 en el que se puede esciuchar escuchamos a Arturo Benedetti Michelangeli interpretando el Libro II de los Preludios de Debussy, con títulos como Hojas muertas, La puerta del vino, Ondina o Fuegos artificiales. Escuchamos además el ciclo de canciones El paseo de dos amantes en una grabación histórica de 1936 protagonizada por Maggie Teyte y Alfred Cortot. Concluímos este espacio con La muchacha de los cabellos de lino en un arreglo para violín y piano y en otra grabación histórica: Jascha Heifetz y Emanuel Bay.
Grandes ciclos: Claude Debussy - Segundo libro de Preludios - 29/10/12
Una tonalidad puede tener dos modalidades: mayor y menor.
Lo que diferencia a un modo del otro es la distancia que existe entre algunos de sus grados respectivos, es decir, entre las notas que forman la escala.
Todos sabemos ya que en el modo mayor (escala diatónica que solemos utilizar en clase) tenemos un semitono del III al IV grado (nota) y del VII al VIII grado (nota), y un tono de distancia entre todos los demás.
Sin embargo, esta disposición de los semitonos cambia en el modo menor, donde encontramos un semitono de distancia entre el II y el III y entre el V y el VI, y un tono entre los demás.
El resultado de esto que parece tan complicado, es una sonoridad diferente.
Con los ejemplos que tenéis a continuación todo quedará más claro. Pulsad el botón de play y estad atentos.
Primero escucharemos la escala de Do mayor seguida de un ejemplo melódico.
Ahora escuchemos la escala de Do menor seguida del mismo ejemplo melódico en modo menor. Ved que en la armadura de clave, al principio del pentagrama, tenemos tres bemoles. Éstos son necesarios para mantener y establecer la distancia adecuada (de tonos y semitonos) entre las notas, tal y como hemos explicado arriba.
Escuchemos ahora la diferencia armónica (cómo suenan los diferentes modos en acordes)
Habréis observado que el modo menor parece tener un carácter más melancólico. Con frecuencia y desde antiguo, se lo asocia con la tristeza frente a la "alegría" del modo mayor. Nadie como Beethoven para mostrárnoslo con su Bagatela WoO 54 en Do Mayor
Comprobaréis que tiene una forma ternaria en la que la primera sección, en Do mayor, se repite de nuevo una vez terminada la segunda sección en Do menor. En el vídeo se aprecia muy bien.
Pinchando en el enlace se puede obtener la PARTITURA. Y ahora un ejercicio. A ver si sois capaces de diferenciar el cambio de modalidad , de mayor a menor, en el primer movimiento de la Sonata en Sol Mayor Op. 14 nº2, también de Beethoven. La interpreta Alfred Brendel.
Pista: atentos al minuto 3,43
La reexposición del tema inicial la tenemos en el minuto 5,05. Recomendaciones: Magnífico "sitio" para los enamorados de Beethoven: El músico de Bonn. Una vez que entras, no puedes salir. Entradas relacionadas: LA TONALIDAD
En una ocasión, Alejo Carpentier escribió: "Ved algunos dibujos de Picasso. Comprenderéis las Gimnopedias." Hoy podremos comprobar esa acertada apreciación aquí si observamos atentamente la imagen superior y aprestamos el oído.
Algunos se preguntarán qué son las Gimnopedias. Pues bien; las Gimnopedias son tres breves piezas pianísticas- probablemente las más conocidas junto con las Gnossiennes - compuestas por el compositor francés Erik Satie en torno a 1888.
Satie (1866-1925), desarrolló su carrera musical paralelamente a la del famosísimo Debussy y, aunque más modestamente, ejerció una importante influencia sobre sus contemporáneos debido a las novedades que aportó y a las características esenciales de su estilo. Entre esas características hay que destacar las frases breves repetidas una y otra vez, una linea melódica de extraordinaria claridad y nitidez - ondulante, sinuosa, de "suave balanceo"- , unas armonías de carácter modal en las cadencias y unos esquemas rítmicos sencillos.A veces incluso, omite barras de compás, tempo y armadura. En fin, auténticas audacias para su tiempo.
Todo ello da como resultadouna música libre de sentimentalismos, de artificios y de cualquier elemento superfluo; una música de grave sencillez, consecuencia de la vuelta a los elementos básicos, frente a las complejidades armónicas de los impresionistas del momento. (Ascetismo musical lo han llamado algunos).
Volvamos ahora sobre el dibujo de Picasso y sobre su también esencial, nítida y ondulante línea, mientras nos dejamos envolver por las particulares y fantásticas sonoridades de las Gimnopedias.
Nota: las gimnopedias eran concursos atléticos que se celebraban en torno al s. V en Esparta y en los que - según nos informa Pseudoplutarco - la música tenía un importante papel. De los faunos y las ninfas ya hemos hablado mucho. (Una vez más, queridos alumnos de 3º, Grecia por todas partes.)
Y para terminar, solo añadir que nuestro compositor de hoy fue un hombre de curiosa personalidad ¡que también hizo incursiones en el cine!
Os invito a ver Entr'Acte, ejemplo de dadaísmo cinematográfico dirigido por René Clair, con música de Satie (que además aparece en la filmación, al igual que los artistas Francis Picabia, Marcel Duchamp y Man Ray).
Bibliografía:
Machlis, Joseph: Introducción a la música contemporánea. Ed. Marymar. Buenos Aires
Mila, Massimo: Breve historia de la música. Ed. Península. Barcelona 2003
Carpentier, Alejo: Ese músico que llevo dentro
De vuelta al piano, y a tiempo para el vals de Agosto, enlazo aquí esta grabación que he encontrado en la que un genio interpreta a otro, agradeciendo a los amantes de la música que publiquen estas joyas.
Vals Op. 64 nº2 de F. Chopin interpretado por el pianista y compositor ruso Sergei Rachmaninoff.
(Ved la PARTITURA con la correspondiente dedicatoria.) Una vez comprobado de nuevo de qué manera el romanticismo de Chopin invita a la ensoñación, vamos a ver que también lo hacen - y mucho - el verano y la obra Rachmaninoff; si no, que se lo digan a Tom Ewell....
Siempre es tempo giusto para revisar "la tentación" de Billy Wilder, y siempre lo es para escuchar el primer movimiento del famosísimo Concierto para piano y orquesta nº2 Op.18 en Do menor que el propio Rachmaninov estrenó en 1901. Aquí lo interpreta su autor.
Y lentamente se precipita el final del curso, añadiremos.
A tres de Junio y aunque no esté en nuestro ánimo el hacer un elogio de la lentitud, quisiera presentaros este vals "más que lento" escrito en 1910 por Claude Debussy. Pese a que el compositor pretendió parodiar el estilo de los valses de salón, tan de moda en aquel entonces, lo cierto es que la pieza, compuesta para piano en un principio, alcanzó un éxito extraordinario y, por supuesto, inesperado.
Para saber más no dejéis de leer estas notas a un programa que escribe el musicólogo Yvan Nommick. Os aclararán algunas cosas sobre la obra (y son muy breves).
Después de escuchar a los adolescentes de Stockhausen vamos a retroceder un siglo atrás para disfrutar de la romántica música de Robert Schumann.
De entre las numerosas y deliciosas piezas que conforman su obra Álbum de la juventud, y a la vista de este adelanto invernal que estamos padeciendo, os invito a despedir el otoño con la audición de Tiempo de invierno, ese mismo tiempo que tantas veces pintó su paisano contemporáneo - y romántico también - Caspar Friedrich.
Tiempo de invierno I (Winterzeit I)
Si el tiempo de invierno es tiempo de frío, nieve e ilusiones, también puede serlo de disgustos...
El primer disgusto (Erster verlust)
Y como no hay dos sin tres....otra preciosidad, porque sí.
"Granada me ha cogido el corazón, estoy como herido, convaleciente..."
(Juan Ramón Jiménez)
Volvemos hoy a Granada, a la Granada que enamoró a los románticos - esos que tan bien conocéis ya - que valoraban la libertad y la individualidad, que gustaban de lo fantástico y lo exótico y que descubrieron en lugares como este, el mundo de ensueño que buscaban. Es obvio que la ciudad producía un impacto en los espíritus artísticos que la visitaban y no es de extrañar.
Estudiábamos precisamente días atrás, de qué manera el Romanticismo devenía en el desarrollo de un arte nacional en muchos países de la periferia europea, que pretendían de ese modo, reafirmar y mostrar su identidad, su diferencia y su esencia. España no fue ajena a ese fenómeno y eso se pude apreciar en el arte, en la literatura y en la música de finales del siglo XIX y principios del XX.
Fijaos por ejemplo en que el gran desarrollo musical de ese momento (Pedrell, Albéniz, Granados...) se corresponde con el auge de la literatura, materializado en la Generación del 98. En ambos casos asistimos a la búsqueda de la propia esencia en las raíces, en lo nacional.
Desde esa perspectiva enfocamos la audición de hoy. El motivo, la exposición Granada en Sorollaque desde aquí, por supuesto, os recomiendo. (Museo Sorolla, Madrid). La obra que proponemos se titula precisamente Granada y fue compuesta por Isaac Albéniz, contemporáneo del pintor, en torno a 1887.
Isaac Albéniz
Se trata de una pequeña pieza para piano, íntima, misteriosa y mágica (de nuevo el Romanticismo) que lleva el subtítulo de Serenata y que forma parte de la conocida Suite española nº1 Op. 47. Apreciaréis en ella dos temas bien diferenciados dispuestos en una forma que podríamos llamar ternaria (A-B-A). El primero (A) es una melodía - en la mano izquierda- que se desarrolla sobre esos dulcísimos arpegiados que parecen emular el agua de las fuentes. El segundo (B), en modo menor, más profundo y sobrecogedor, contrasta clarísimamente con el anterior formando una sección central tras la cual volvemos a escuchar el tema inicial.
Escuchadla tal y como fue escrita en la interpretación de nuestra gran Alicia de Larrocha
Y para terminar, el jardín de Lindaraja con el que abríamos. Estoy segura de que, como a Sorolla o a Juan Ramón Jiménez, tampoco a vosotros os dejaría indiferentes.