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lunes, 10 de enero de 2022

SIRENAS

 

Ulises (Odiseo) atado al mástil escuchando a las Sirenas.
Cerámica ática de figuras rojas. (Museo Británico)

"… Detén tu nave y ven a escuchar nuestras voces. Después de deleitarse con ellas, quienes las escucharon se van alegres conociendo muchas cosas que ignoraban, … sabemos cuanto sucede sobre la tierra fecunda".
Homero. La Odisea. Canto XII

Continuamos seducidos por el canto de las Sirenas.
Aunque sabemos que la diosa siria Atargatis era mitad mujer, mitad pez, no parece constar en los escritos que se dedicase a atraer con fines perversos a los marinos intrépidos; sin embargo, como se aprecia en la imagen, aquellas de las que nos habla Homero y a las que Ulises quiso resistirse atándose al mástil de su nave para poder escucharlas sin sucumbir a su fatal canto, eran seres alados con cuerpo de ave y cabeza de mujer. No será hasta la Edad Media cuando encontremos la habitual representación de mujer con cola de pez.
A lo largo de la historia pintores y escultores las representaron en frescos, lienzos, esculturas y relieves  en diversas actitudes y con objetos varios: instrumentos musicales, espejos, peines...

La sirena. J.W. Waterhouse(1900)
Ya en el siglo XX son famosas las de J.William Waterhouse, pintor británico    vinculado al prerrafaelismo y al simbolismo, que las retrató de ambas formas (véanse la imagen superior y  esta otra).  Incluso aquellos revolucionarios movimientos de ruptura que buscaron y desarrollaron nuevos lenguajes, y que   llamamos vanguardias artísticas, se acordaron de ellas mostrándonos, en ocasiones, una inesperada e inquietante visión. Tal es el caso del pintor surrealista  René Magritte, cuya extraordinaria obra puede disfrutarse aún en la exposición "La máquina de Magritte" en el Museo Thyssen de Madrid. 

La invención colectiva. René Magritte (1934)

Lógicamente la música tampoco se sustrajo a la fascinación de estos seres fantásticos y fatales. Vamos a ver algunos ejemplos de ello. 
En primer lugar la preciosa canción anónima del siglo XVII titulada Tres sirenas,  con texto en tres lenguas (napolitano, griego y castellano) interpretada por el conjunto L'Arpeggiata.  Dejamos la traducción del texto (el original,  AQUÍ )

 

Aquello que te dice el mar,
debes guardarlo en la memoria,
así algún día volverás a este puerto
Las olas del mar,
se suceden una a una,
como mis propias penas
Cuan grande es el mar y las arenas,
tan grandes son mis ansias y mis penas,
que no basta mi dicha a defenderlas

De Joseph Haydn esta deliciosa Canción de la sirena (The Mermaid's Song, Hob. XXVIa:25) de 1794 sobre un poema de la también compositora y escritora inglesa Anne Hunter que puede leerse traducido a continuación:


Ahora juegan los rayos del sol danzantes
Sobre el mar verde y vidrioso,
Ven y te guiaré por el camino
Donde están los tesoros nacarados.
Ven conmigo y nos iremos
Donde crecen las rocas de coral.
Sígueme, sígueme, sígueme.
Ven, mira los tesoros que yacen
Muy por debajo de las olas ondulantes
Riquezas, escondidas del ojo humano,
Brillan tenuemente en las cuevas del océano.
Las mareas menguantes no soportan demora,
Los vientos tormentosos están lejos.


El Romanticismo, tan proclive a lo fantástico y misterioso, nos dejó más de un ejemplo de obras relacionadas con  las sirenas; prueba de ello son algunos valses y polkas - tan de moda en los salones -  como estos que enlazamos de   Johann Strauss, Joseph Strauss o Emile Waldteufel.
Pero es un Romance de 1847 compuesto para coro femenino  por  Robert Schumann  el que vamos a destacar, tanto por su originalidad como por constituirse en un claro antecedente de la obra a la que nos referiremos después. El Romance de Schumann se titula Meerfey, Op.69 y forma parte de la colección 12 Romanzen für Frauenchor (Doce romances para coro femenino) editados por Clara Wiek, la compositora y pianista esposa del autor.
El texto de la canción  habla de barcos que navegan en la noche y de la sirena Meerfey que observa el mar desde un arrecife mientras canta y peina su cabello. Al llegar la mañana, ya no hay arrecife ni sirena y el barco y su patrón se han hundido. Puede leerse aquí.


Llegamos a Claude Debussy que, entre  1897 y 1899  compuso tres famosos Nocturnos para orquesta:  Nuages, Fêtes y Sirènes (Nubes, Fiestas y Sirenas). Sobre Sirènes el propio autor escribió:

"representa el mar y su inextinguible movimiento y entonces, entre las olas plateadas por la luz de la luna, se escucha el misterioso canto de las sirenas que ríen y pasan". 

Sirènes está compuesta en un solo movimiento para coro femenino y orquesta y en ella Debussy hace un uso instrumental de las voces fundiéndolas con la masa orquestal en un extraordinario ejercicio de destreza compositiva y sugiriendo además, una atmósfera inestable de movimiento constante, como el del mar.  Escuchemos ese fantástico canto.


Debussy se inspiró en una serie de paisajes marinos  titulados Nocturnos del pintor impresionista James Abbott McNeill Whistler; estos  sedujeron al compositor tanto o más que el famoso canto de las sirenas.

Nocturno en azul y plata: La laguna, Venecia (1880)

Terminamos este recorrido con  La petite sirène, una serie de tres canciones  que el  compositor Arthur Honegger (Grupo de Los Seis) escribió en 1927 para voz y piano y cuyos títulos son: Chanson des sirènes, Berceuse de la sirène y Chanson de la poire. 

   

Solo nos queda desear un muy feliz Año Nuevo a todos los que por aquí se asoman.

Para saber más:

La Odisea. Homero

Nocturnos: Claude Debussy. La Phil. Gustavo Dudamel

Las Sirenas: génesis y evolución de su iconografía medieval. Rodríguez López, María Isabel. UCMRevista de Arqueología 1998

Las SirenasRodríguez Peinado, Laura. UCM. Dpto. Historia del Arte I (Medieval)

Sirenas griegas, los pájaros de la muerteMas, Laura. Historia. National Geographic


lunes, 9 de octubre de 2017

EL IMPRESIONISMO

Impresión sol naciente. Claude Monet.
Imagen wikipedia

En 1867 una pintura titulada Impresión sol naciente, de Claude Monet, fue rechazada en el Salon de París: había nacido el Impresionismo. Este término se aplicaría despectivamente a las obras de Monet y de otros pintores, que rebelándose contra el academicismo y el romanticismo establecidos, intentaban plasmar las impresiones que tenían de la realidad. Para ello sacrificaron la linea y el dibujo en favor de una pincelada suelta que mezclaba los colores directamente en el lienzo; luz y color serían protagonistas y artífices de la nueva pintura.
Aunque salvando las distancias, el simbolismo de poetas como Baudelaire o Verlaine, supuso otra rebelión similar en el ámbito literario.
Tanta reacción frente a lo establecido no podía dejar impasibles a los músicos.
El iniciador de lo que se llamó Impresionismo musical -muy a su pesar-, fue el compositor francés al que ya nos hemos referido en alguna ocasión, Claude Debussy.
Para Debussy, como para Monet y Verlaine, el arte era una experiencia sensorial antes que intelectual, así, el Impresionismo musical se caracterizó por el deseo de recrear atmósferas y ambientes, por la primacía del acorde y las armonías sobre la linea melódica, por la utilización de escalas medievales y exóticas y por la revolución sonora del color musical, es decir, del uso de los instrumentos.
Como en la pintura, la naturaleza será para los músicos uno de sus temas favoritos : el agua, la luz, las nubes o los árboles están presentes en multitud de títulos, tanto de Debussy como de su principal colega y sucesor, Maurice Ravel. También como en la pintura, el Impresionismo musical marcará un antes y un después y abrirá la puerta a los grandes cambios posteriores.

A continuación, escucharemos "Claro de luna" de Claude Debussy en un montaje audiovisual con obras de Claude Monet. Espero que lo disfrutéis.

jueves, 21 de marzo de 2013

LA PUERTA DEL VINO


No todas las puertas son iguales; algunas pueden dejar huella. 
Cuentan que a  Claude Debussy le gustó tanto la Puerta del vino - que  solamente conoció a través de una tarjeta postal que le enviara Falla, por cierto - que le dedicó un preludio.

La puerta del vino forma parte del recinto amurallado de la Alhambra de Granada. Es una puerta interior que data de principios del siglo XIV y que  daba paso a la Medina, es decir, a la zona residencial del complejo arquitectónico. 
Sobre su nombre, léanse los enlaces del final; sobre su aspecto, unas fotos. Veréis qué bonita es.

Nos acercamos...




la atravesamos...



y salimos.




Y al salir, en el muro de la derecha puede leerse...


Por cierto;  la puerta estuvo a punto de ser vendida (sí, habéis leído bien) a un particular allá por 1912... Escandaloso ¿verdad?

Ahora, dejémonos "impresionar" por el sonido y por la partitura de la obra musical en la que se aprecian una clara forma ternaria, un pesante ritmo de habanera y un claro contraste de sonoridades "con bruscas oposiciones de extremada violencia y de apasionada dulzura”.

  
                                            (Se puede descargar la partitura AQUÍ)


A quien pueda interesar:
programa de Radio Clásica Grandes ciclos: Claude Debussy - Segundo libro de Preludios - 29/10/12  en el que se puede esciuchar escuchamos a Arturo Benedetti Michelangeli interpretando el Libro II de los Preludios de Debussy, con títulos como Hojas muertas, La puerta del vino, Ondina o Fuegos artificiales. Escuchamos además el ciclo de canciones El paseo de dos amantes en una grabación histórica de 1936 protagonizada por Maggie Teyte y Alfred Cortot. Concluímos este espacio con La muchacha de los cabellos de lino en un arreglo para violín y piano y en otra grabación histórica: Jascha Heifetz y Emanuel Bay.


Para saber más:

Claude Debussy: la sensibilidad  (recomendado; estupendo artículo en estupendo blog)

alhambradegranada.org

http://www.alhambra-patronato.es/

juntadeandalucia.es

domingo, 3 de junio de 2012

LA PLUS QUE LENTE

Caracol


Lento viene el futuro 
lento 
pero viene 

                                                                                   (Mario Benedetti. "Cotidianas")

Y lentamente se precipita el final del curso, añadiremos.

A tres de Junio y aunque no esté en nuestro ánimo el hacer un elogio de la lentitud,  quisiera presentaros este vals  "más que lento" escrito en 1910 por Claude Debussy. Pese a que  el compositor   pretendió parodiar el estilo de los valses de salón, tan de moda en aquel entonces, lo cierto es que la pieza, compuesta para piano en un principio,  alcanzó un éxito extraordinario y, por supuesto, inesperado. 

Escuchemos ahora al gran  Arthur Rubinstein
 

 Aquí, en versión para violín y piano con Henryk Szeryng


Para saber más no dejéis de leer estas notas a un programa que escribe el musicólogo Yvan Nommick. Os aclararán algunas cosas sobre la obra (y son muy breves).


lunes, 10 de octubre de 2011

SIRINGA Y PAN





Pan, dios de los pastores y de los rebaños, mitad hombre y mitad cabra, era además travieso y libertino. Cuenta la mitología que enamorado de Syrinx (Siringa) la persiguió hasta el río Ladón, en cuyas orillas la ninfa, socorrida por sus hermanas, se convirtió en un cañaveral. Decepcionado, Pan cortó entonces unas cuantas cañas construyendo con ellas la Siringa - también llamada Flauta de Pan - que desde entonces lo acompaña e identifica.

Como sabiamente supondréis, han sido muchos los artistas que han ilustrado esta leyenda a lo largo de la Historia; de entre ellos, me inclino por el precioso cuadro del prerrafaelista Hacker, que renuncia a la costumbre de representar la huida de nuestra heroína y prefiere mostrárnosla escondida y asustada entre las cañas, tal y como la vemos en la imagen.



Aunque ya sabéis que os recomiendo leer este mito - que seguro, os habrá recordado al de Dafne y Apolo - en las famosas Metamorfosis de Ovidio (Pan y Siringe, Libro I, verso 690 ), también os recomiendo ver y escuchar el siguiente vídeo en el que el artista canadiense Ryan Larkin recrea la historia. La obra musical, de Claude Debussy, se titula precisamente Syrinx y fue compuesta para flauta travesera en 1913. Es, como ya sabéis, impresionista...y fascinante.





Hablemos ahora del instrumento.

Aunque presente alguna variedad en su estructura, podemos encontrarlo en diferentes lugares del mundo; todos habréis visto y escuchado la zampoña o el sicu de Latinoamérica pero quizás algunos desconozcáis el Nai, típico de Rumanía. Este, asociado también a la música tradicional y al folklore (al igual que sus parientes americanos) frecuenta, como vais a ver, las salas de conciertos, los teatros y las grabaciones.

Propongo para ello tres audiciones con sus respectivas dedicatorias.

La primera: dedicada a los alumnos de Taller de Teatro (ellos saben el porqué) y a los de cuarto (a cuestas con sus romanticismos y nacionalismos varios).

La segunda es un acertijo, solo os diré que el autor es Robert Richardon.

La tercera: a los alumnos de segundo, que estudian estos días la altura del sonido, para que vean que, según como y cuando, el tamaño sí importa.

En cuanto al intérprete, sobran las palabras. Os dejo con el gran maestro George Zamfir.








Entradas relacionadas:

miércoles, 25 de mayo de 2011

LA MUCHACHA DE LOS CABELLOS DE LINO


Palco en el teatro
(En el concierto). Auguste Renoir (1880)



Muchos habréis observado que en la obra de Renoir abundan las preciosas cabelleras.
Este último invierno tuvimos la suerte de "apasionarnos" con su pintura en el Museo del Prado. Entre las joyas que allí pudimos disfrutar se encontraba esta con la que hoy abrimos y que nos viene "al pelo" para presentar el famoso preludio pianístico de Claude Debussy, La muchacha de los cabellos de lino (La fille aux cheveux de lin), perteneciente al libro primero de los Preludios (1910).
(Ya sabéis que la música pianística de Debussy ocupa, en el repertorio del siglo XX, una posición comparable a la que ocupa la de Chopin en el siglo XIX).


Aunque he de comprobar este dato, al parecer el compositor se había inspirado en uno de los Poémes antiques de Leconte de Lisle titulado Chansons ecossaises (Canciones escocesas).

Pero vayamos a la comparación estilística.
Si en el cuadro se observa el predominio del color sobre el dibujo (de la mancha sobre la línea) propio del Impresionismo, en la obra musical podremos apreciar de igual manera el protagonismo de los acordes ("manchas sonoras"), gerneradores de atmósferas y de armonías evanescentes, sobre las que parece "flotar" la melodía, que se desarrolla esquemática, fragmentada y lacónica. Una melodía reducida a lo esencial.
Espero que disfrutéis desde vuetro palco.

En la patitura, esta indicación: Très calme et doucement expressif
.

Para verlo y escucharlo, Lang Lang



 Incluyo también esta preciosa adaptación para violín y orquesta interpretada por el famoso Joshua Bell (al que conocimos tocando en el metro, ¿os acordáis?)


Y de postre, como tantas veces, un poema


Me falta tiempo para celebrar tus cabellos.
Uno por uno debo contarlos y alabarlos:
otros amantes quieren vivir con ciertos ojos,
yo sólo quiero ser tu peluquero.

En Italia te bautizaron Medusa
por la encrespada y alta luz de tu cabellera.
Yo te llamo chascona mía y enmarañada:
mi corazón conoce las puertas de tu pelo.

Cuando tú te extravíes en tus propios cabellos,
no me olvides, acuérdate que te amo,
no me dejes perdido ir sin tu cabellera

por el mundo sombrío de todos los caminos
que sólo tiene sombra, transitorios dolores,
hasta que el sol sube a la torre de tu pelo.

Soneto XIV. (Cien sonetos de amor)
Pablo Neruda

(dedicado, como los otros noventa y nueve, a Matilde Urrutia)



Aquí os enlazo los Cien sonetos de amor

Entradas relacionadas: IMPRESIONISMOS

domingo, 8 de mayo de 2011

RAVEL NO ES SOLO BOLERO


Maurice Ravel (1875 - 1937)


Se ha escrito de él que sus emociones estaban controladas por su intelecto, sin embargo él mismo afirmaría, al final de su vida, que "el compositor debe sentir intensamente lo que compone".
En el fondo y pese a huir de las exageraciones, su música, controlada y medida, no puede sustraerse a ese romanticismo al que se opuso - como sus contemporáneos - y del que quiso escapar.

Sería un pensador romántico, Wilhelm Heinrich Wackenroder, quien defendiera una postura contemplativa frente a la música:

Cierro los ojos a todas las guerras del mundo y me retiro, silencioso, al reino de la música, como si fuera el reino de la fe, donde todas nuestras dudas y todos nuestros dolores se ahogan en medio de un mar de sonidos y donde nos olvidamos del vocerío de los hombres que nos da vértigo...

Para Wackenroder la música era el sentimiento en sí y eso hacía innecesaria cualquier explicación o análisis. El amante del arte debía, simplemente, abandonarse a él.
Esa, creo, es la actitud que hemos de tomar durante los próximos nueve minutos, una actitud romántica ante una música que no quiso serlo. Juzgue el oyente por sí mismo.


Segundo movimiento, Adagio assai, del Concierto para piano y orquesta en sol mayor (1932) de Maurice Ravel: un maravilloso ejemplo de lirismo, de colorido y de orquestación.

Para oirlo:
Krystian Zimerman al piano con la Orquesta de Cleveland dirigidos por Pierre Boulez.




Para verlo (a partir del minuto 8:14),
Martha Argerich con la Orquesta Nacional de Francia



Enlaces y bibliografía recomendadas:

Ernst Behler: Wackenroder y la concepción musical del primer romanticismo
Acceso al texto original en inglés en dialnet.unirioja.es

Enrico Fubini: La estética musical desde la Antigüedad hasta el siglo XX. Ed. Alianza Música.

Joseph Machlis: Introducción a la música contemporánea. Marymar ediciones.


miércoles, 20 de enero de 2010

IMPRESIONISMOS



En 1867 una pintura titulada Impresión sol naciente, de Claude Monet, fue rechazada en el Salon de París: había nacido el Impresionismo. Este término se aplicaría despectivamente a las obras de Monet y de otros pintores, que rebelándose contra el academicismo y el romanticismo establecidos, intentaban plasmar las impresiones que tenían de la realidad. Para ello sacrificaron la linea y el dibujo en favor de una pincelada suelta que mezclaba los colores directamente en el lienzo; luz y color serían protagonistas y artífices de la nueva pintura.
Aunque salvando las distancias, el simbolismo de poetas como Baudelaire o Verlaine, supuso otra rebelión similar en el ámbito literario.
Tanta reacción frente a lo establecido no podía dejar impasibles a los músicos.
El iniciador de lo que se llamó Impresionismo musical -muy a su pesar-, fue el compositor francés al que ya nos hemos referido en alguna ocasión, Claude Debussy.
Para Debussy, como para Monet y Verlaine, el arte era una experiencia sensorial antes que intelectual, así, el Impresionismo musical se caracterizó por el deseo de recrear atmósferas y ambientes, por la primacía del acorde y las armonías sobre la linea melódica, por la utilización de escalas medievales y exóticas y por la revolución sonora del color musical, es decir, del uso de los instrumentos.
Como en la pintura, la naturaleza será para los músicos uno de sus temas favoritos : el agua, la luz, las nubes o los árboles están presentes en multitud de títulos, tanto de Debussy como de su principal colega y sucesor, Maurice Ravel. También como en la pintura, el Impresionismo musical marcará un antes y un después y abrirá la puerta a los grandes cambios posteriores.
La exposición sobre el impresionismo que la fundación Mapfre presenta en Madrid hasta el mes de abril, me parece la excusa perfecta para mostraros este precioso paralelismo entre las artes, y de paso, animaros a todos a visitarla. En febrero tendremos ocasión de "vernos" en el Museo Thyssen con motivo de otra: Monet y la abstracción.
Arriba algunas obras de la pintora -impresionista claro- Berthe Morisot acompañadas por el fascinante Clair de lune de Debussy en versión para violín y piano..
Abajo, el famosísimo Preludio para la siesta de un fauno.
Ya me contaréis vuestras..... "impresiones".






lunes, 16 de noviembre de 2009

LUNA NUEVA, CLARO DE LUNA

El inminente estreno de la película Luna nueva, segunda entrega de la saga Crepúsculo que tanto gustó a muchos de vosotros y que se nos presenta con tan sugerente título, me parece un buen motivo para tratar aquí el tema de la luna. Inspiradora y mágica, no puedo sustraerme a la tentación de hacer un comentario sobre ella y su relación con la música, aún a riesgo de caer en el mas grande de los tópicos. Luna y música, luna y pintura, luna y poesía...viajes a la luna.... en fin, maridaje secular el de la luna y el arte. Caspar David Friedrich, el mas célebre pintor del Romanticismo alemán -que hemos elegido para ilustrarnos-, convirtió su presencia, su halo y su misterio en protagonista de muchas de sus obras, y además lo hizo de manera inigualable. Aprovecho la ocasión para animaros a todos, lectores asiduos y accidentales, a visitar la exposición que, sobre sus extraordinarios dibujos, nos ofrece hasta enero la Fundación Juan March.
Obras musicales de toda época y estilo le han sido dedicadas a la luna. Hoy os propongo escuchar las dos composiciones clásicas mas conocidas. Ambas pianísticas e impregnadas de romanticismo, pese a corresponder a estilos diferentes; ambas tituladas Claro de luna; ambas exquisitas, magistrales, maravillosas y necesarias. La primera corresponde al primer movimiento de la sonata para piano nº 14 de Ludwig van Beethoven, al que ya todos conocéis; la segunda forma parte de la Suite bergamasque del compositor francés Claude Debussy, creador e impulsor del Impresionismo musical. Según tengo entendido ésta última es la que aparece tanto en la película Crepúsculo como en la novela. Ya me lo confirmaréis.
Pues bien, aquí están. La calidad de la imagen no es buena pero las interpretaciones son magistrales.
No os dejarán indiferentes, os lo aseguro.