Mirando no hace mucho esta Botella de los músicosdel siglo X (época Califal) en el museo arqueológico de Córdoba no pude evitar pensar inmediatamente en Ziryab, aquel famoso músico y poeta venido a la península desde la remota Bagdad un siglo antes, que se convertiría en todo un icono por la enorme influencia que tuvo en sociedad andalusí de su tiempo y por la gran trascendencia que sus aportaciones tuvieron posteriormente.
La botella, decorada con una serie de personajes tocando instrumentos y danzando, es uno de los escasos ejemplos de arte figurativo andalusí que se conservan dado que los preceptos religiosos no aprobaban la representación de figuras humanas, y, por lo tanto, también un claro ejemplo de la importancia que la música* y las actividades ligadas a ella tuvieron en aquella sociedad y en las que nuestro protagonista de hoy tuvo tanto que ver.
Se llamaba Abu l-Hasan Ali Ibn Nafi y había nacido en algún lugar del norte del actual Irak, entonces imperio Abasida.
Se dice que después de haber impresionado en la corte de Bagdad al califa Harum al Raschid y temiendo los celos de su maestro (el célebre músico Ishaq Al Mawsili) abandonó Bagdad emprendiendo un larguísimo viaje a través de Siria, Egipto y Libia hasta establecerse en Túnez donde fue localizado por el emir cordobés Al- Hakem I, gran amante de la música y la poesía, quien le invitó a su corte ofreciéndole un lucrativo contrato. A su llegada, y habiendo el emir fallecido, fue su sucesor, Abd al-Rahman II quien cumpliendo los deseos de su padre, ratificó dicho contrato.
El músico, apodado Ziryāb (pájaro negro) por su piel oscura y su hermoso canto, se estableció en Córdoba donde siempre mantuvo una estrecha y cordial relación con el emir y su exquisita corte (que rivalizaba con la de Bagdad) convirtiéndose en una figura muy respetada cuyas enseñanzas y opiniones trascendieron más allá de Al Ándalus.
Sus aportaciones musicales fueron muy importantes:
Introdujo melodías orientales que influirían el la música tradicional peninsular posterior.
Sentó las bases de la Nuba (Nawba): una serie de piezas vocales e instrumentales en número variable que se interpretan sucesivamente en ambientes cortesanos o aristocráticos. La Nuba se constituiría en la forma musical más importante de la música andalusí que aun hoy se mantiene en los países del Norte de África.
Creó una escuela de música, un centro de estudio en el que se enseñaba teoría musical, canto, declamación, interpretación instrumental y danza.
Convirtió el Laúd (`Ud) en el instrumento principal añadiéndole una quinta cuerda, mejorando su resonancia con el uso de maderas más finas y cambiando el material del plectro (púa) con que se tocaba.
No vamos a pasar por alto toda la serie de innovaciones que llevó a cabo además fuera del ámbito musical: en el campo culinario, entre otras cosas, introdujo en la península exquisitas recetas de la cocina bagdadí, impuso el uso del cristal para vasos y copas, instauró la costumbre de utilizar platos y cubiertos para los alimentos y estableció el orden del menú en la mesa (puede el lector imaginar de qué manera se comía entonces)
También hizo aportaciones en jardinería, marcó la moda y los usos de la vestimenta, la higiene (lavado de los dientes, afeitado o cuidado del pelo...) y la cosmética.
Una personalidad, en suma, culta, refinada y elegante que mejoró la vida de sus contemporáneos y de todos los que después vendrían. Son las cosas buenas del multiculturalismo...
A continuación unas muestras de esta música arábigo andaluza que tanto debe a Ziryab.
En primer lugar, Las noches del encuentro para laúd árabe('Ud), del disco Jardín de Al-Andalus de Eduardo Paniagua; una música que bien pudiera ser la banda sonora de la imagen anterior.
Ahora una Nuba del siglo XIII que consta de cuatro piezas. La interpreta también el Eduardo Paniagua Ensemble.
En este documental animado se nos cuenta todo esto de manera muy amena.
En 1990, en un homenaje maravilloso, el gran guitarrista flamenco Paco de Lucía le dedicó a nuestro protagonista un álbum titulado Zyryab; en él participaron otros grandes como Chick Corea, Jorge Pardo o Manolo Sanlúcar. El número cinco del disco es precisamente Ziryab:
Después de este recordatorio de nuestro Mirlo negro y a falta de una imagen fidedigna suya nos despedimos con esta otra, de la también cordobesa Casa andalusí, en la que vemos a un escribiente que bien pudiera haber sido él.
Imagen: Ab música y más
Visitar Córdoba es siempre una aventura. Volveremos sobre la música de Al Ándalus.
*La música andalusí (también llamada arábigo-andaluza), es un estilo de música árabe que se dió en Al-Ándalus entre los siglos IX y XV y que se ha mantenido hasta la actualidad en el norte de África.
(Ven, bella armonía, dichosa hechicera, a triunfar. Deja que mi voz te enamore; deja que calme las furias del mar.)
Hoy hacemos nuestra una deliciosa invocación a la armonía; la encontramos más que adecuada en estos días en los que el horror de las noticias de un mundo enloquecido nos abruman.
El aria, interpretada por Nuria Rial y el conjunto Artemandoline, pertenece a la ópera "Le feste d'Imeneo" de Tommaso Traetta que fue estrenada en Parma en 1760 con motivo de la boda de María Isabel de Borbón y Parma con José II de Austria. María Isabel era nieta de los reyes Felipe V e Isabel de Farnesio - infanta de España, por tanto - y, además, una ilustrada escritora .
Deseando y esperando que la armonía llegue a triunfar sobre todas las furias os deseo unas felices fiestas.
Seguimos con mucho interés estos días el desarrollo del Concurso Internacional de Piano Frederic Chopin que tiene lugar en Varsovia en su decimonovena edición; uno de los más grandes eventos en el mundo de la música.
Aunque se instituyó en 1927, desde 1955 se celebra cada cinco años; es posiblemente el más importante y prestigioso del mundo y a él concurren los más extraordinarios jóvenes pianistas (nacidos entre 1995 y 2009) de numerosos países.
A lo largo de tres fases eliminatorias estos habrán de interpretar obras del compositor polaco Frederic Chopin terminando, en caso de llegar a la final, con uno de sus dos conciertos para piano y orquesta.
De entre los 84 participantes que han comenzado en esta ocasión solamente uno se alzará con el premio. Difícil cometido el del jurado, ¿no creen?
A cualquier aficionado al piano le gustará ver y escuchar las interpretaciones de los participantes, todos maravillosos. Entre ellos destacamos hoy al español Pedro López Salas a quien auguramos sin duda un futuro plagado de éxitos y cuya magnífica actuación puede verse a continuación:
Se los puede seguir a todos en la página web del concurso (pinchando en el siguiente enlace) en la que se va retransmitiendo en directo la competición y en la que se van publicando los vídeos de cada actuación.
Y nos vamos con elganador de la última edición (2020), el canadiense Bruce (Xiaoyu) Liu, en su actuación final interpretando el Concierto para piano y orquesta nº 1 Op.11 de Chopin. Espero que lo disfruten.
Tocaron la Sonata a Kreutzer, de Beethoven —continuó contando—. ¿Conoce usted el primer presto? ¿Lo conoce? —exclamó—. ¡Uh! Uuu… ¡Qué cosa tan terrible esa sonata, precisamente este presto! ¡Y qué cosa tan terrible la música en general! ¿Qué es? No comprendo. ¿Qué es la música? ¿Qué hace? ¿Por qué hace lo que hace? Se dice que la música influye en el alma para elevarla...
(León Tolstói. La sonata a Kreutzer. 1889)
Nunca podría haberse imaginado Beethoven que aquella sonata que dedicase al violinista Rodolphe Kreutzer tendría tanto recorrido después en tan diversos ámbitos artísticos.
Recordemos brevemente su historia.
La sonata fue dedicada en primera instancia al violinista y también compositor polaco George Bridgetower, famoso por su virtuosismo, a quien Beethoven había conocido en 1802*. La estrenaron juntos en un alarde de destreza en 1803 pero, aunque eran amigos, como puede deducirse de la dedicatoria original, el destino acabó enfrentándolos y al publicarla en 1805 Beethoven se la dedicó a Kreutzer, otro violinista del momento a quien no conocía personalmente y que nunca llegó a interpretarla.
Sonata mulatta composta per il mulatto Bridgetower gran pazzo e compositore mulattico. (Sonata 'mulattica' compuesta para el mulato Bridgetower, gran loco y compositor mulato)
Sin embargo lo más interesante no es el asunto de la dedicatoria sino el contenido de la obra**, su sentido musical, su ímpetu rítmico, su melodía, su exigencia técnica....todo aquello que la hace única y diferente, llena de contrastes y de belleza; piano y violín en igualdad de condiciones y con idéntico protagonismo: un hito.
¿Pero tanto como para despertar irrefrenables pasiones? Según León Tolstói parece que sí.
Sobre el efecto que la música produce en el ánimo y la conducta de las personas se ha hablado largamente desde la antigüedad, sin embargo parece que fuera este un tema inagotable; a finales del siglo XIX Tolstói va un paso más allá analizando su influjo en los que comparten la ejecución de la música y en los que contemplan dicha interpretación.
En su novela titulada precisamente Sonata a Kreutzer (1889) a la que pertenece el fragmento de arriba, nos conduce por los recovecos de la mente del hombre celoso (Podsnichev), un protagonista que pretende justificar con peregrinos argumentos el asesinato de su esposa supuestamente infiel victimizándose a sí mismo y atribuyendo la causa de la infidelidad a la música, a esta sonata en concreto y al efecto que su ejecución provoca, según él, en los que la interpretan.
La sonata, al parecer diabólica para nuestro personaje, es capaz de alterar los sentimientos y la conducta de los intérpretes, especialmente los de la mujer, a la que nos presenta débil, caprichosa y carente de voluntad propia...
Por ejemplo esta misma Sonata a Kreutzer, el primer presto de esa Sonata a Kreutzer [...] gracias a la aproximación que se establece al tocar juntos; gracias a la influencia que la música, sobre todo el violín, produce sobre los temperamentos sugestionables, aquel hombre, digo, no sólo debía agradarla, sino infaliblemente y sin dificultad ninguna vencerla, arrollarla, retorcerla, y hacer de ella lo que quisiese.
Matrimonio, amor, sexo, castidad, celos o violencia son temas frente a los que el autor dejó clara su postura en el postfacio (puede leerse la obra de Tolstói en el siguiente enlace: La sonata a Kreutzer) . Aunque la novela fue censurada ello no impidió su enorme difusión y su popularidad; más de diez películas se han rodado sobre ella.
El pintor René Xavier Prinet, profesor en la Academia de Bellas Artes de París y creador, por cierto, del primer taller destinado a artistas mujeres, plasmó ese supuesto momento de seducción en un estilo elegante, oscuro e intimista, propio de la tendencia pictórica que se desarrollaba en Francia paralelamente al impresionismo. [
Sonata Kreutzer. Prinet (1901)
Pero aquí no estamos para entrar en cuestiones que, afortunadamente, tenemos ya muy superadas sino para disfrutar de la apasionada música del genial Ludwig.
A continuación la Sonata para violín y piano n° 9 en La mayor, Op.47, también llamada Sonata a Kreutzer. Escúchela el lector y juzgue por sí mismo.
*Es importante recordar que en 1802 Beethoven escribe su famoso Testamento de Heiligenstadt en el que pone de manifiesto su infinita frustración, su dolor y su afán de superación.
Un espíritu atormentado que será capaz de expresar a través de un lenguaje musical audaz unas emociones, un empuje y un apasionamiento que sentarán las bases del Romanticismo.
**En la película Amada inmortal (Bernard Rose, 1994) la sonata es utilizada para presentarnos al violinista Bridgetower y, lo que es más importante, para describir la agitación , la pasión, el desasosiego y el abatimiento del propio protagonista que narra un encuentro frustrado con su amada. La secuencia Puede verse aquí.
Beethoven. Película alemana dirigida por Niki Stein en 2020 y protagonizada por Tobias Moretti, Anselm Bresgott y Colin Pütz. Fue producida por Beta Cinema para conmemorar el 250 aniversario del nacimiento de Ludwig van Beethoven.
Sinopsis. Biografía del compositor desde su infancia (en Bonn) y posteriormente en Viena. Narra su pasión por la música, la libertad y la verdad; sus problemas, sus desengaños y su lucha contra las convenciones. Ese inconformismo le permitirá construir una obra única e irrepetible. (En Filmin)
Silly Symphony es una serie de setenta y cinco cortometrajes musicales de animación producidos por Walt Disney entre 1929 y 1939. En ellos se sincronizan por primera vez la música y los sonidos con la imagen y la acción constituyéndose en precursores del largometraje Fantasía. Los temas son muy variados: cuentos famosos y populares, historietas fantásticas, episodios cómicos o simples coreografías de todo tipo. Muchos de ellos pueden encontrarse en Youtube.
Algunos de los títulos son muy conocidos: La danza de los esqueletos, La cigarra y la hormiga, El patito feo, La liebre y la tortuga...
A continuación, tres ejemplos.
Music Land (1935)
La Princesa Violonchelo de la isla de la Sinfonía es perseguida por el príncipe saxofón de la isla del Jazz. Pronto la Reina Violonchelo los descubre y le declara la guerra a la isla del Jazz.
Narra el famoso cuento de Los tres cerditos y el Lobo en el que cada cerdito construye su casa con diferentes materiales. El lobo feroz derribará las casas con su gran soplido... Los cerditos son músicos y cada uno toca un instrumento. Pincha aquí
Flores y árboles (1932)
Fue la primera producida en color y ganadora de un Oscar.
Un árbol seco da inicio a un fuego viendo a dos árboles enamorados. Los animales del bosque apagan el fuego, los árboles se casan y el árbol seco muere incendiado por el fuego que él mismo inició. (Wikipedia)
Fantasia. Película de animación creada por los estudios Disney en 1940 que consta de ocho secciones de dibujos animados que desarrollan historias variadas sobre piezas de música clásica, en perfecta sincronía. La banda sonora corre a cargo de la Orquesta Sinfónica de Filadelfia dirigida por Leopold Stokowski.
Las obras musicales recreadas son:
Tocata y fuga en re menor de Johann Sebastian Bach.
El cascanueces de Piotr Ilich Chaikovski.
El aprendiz de brujo de Paul Dukas.
La consagración de la primavera de Ígor Stravinski.