Un niño ha nacido en Belén, Aleluya.Por eso está dichosa Jerusalén, Aleluya.Con jubiloso corazón adoremos, con un canto nuevo, a Cristo que ha nacido.
Nos despedimos del trimestre - y de la Edad Media, queridos alumnos de tercero - con los mejores deseos para todos y con este canto divino en las voces de los monjes Benedictinos del Monasterio de Silos.
Nos vemos a la vuelta..... en el polifónico Renacimiento...
Hace ochenta y tres años se celebró en Sevilla una mágica reunión.... Desde nuestro rincón musical nos sumamos al homenaje organizado en la blogosfera.
CANCIÓN TONTA
Mamá.
Yo quiero ser de plata.
Hijo,
tendrás mucho frío.
Mamá.
Yo quiero ser de agua.
Hijo,
tendrás mucho frío.
Mamá.
Bórdame en tu almohada.
¡Eso sí!
¡Ahora mismo!
La "Canción tonta" es uno de los poemas que Lorca incluyó en su libro Canciones, una obra que recoge más de ochenta composiciones escritas entre 1921 y 1924.
La música formó parte de la vida de Lorca y estuvo también muy presente en la obra de sus colegas.
Como nos cuenta Ana María Sedeño Valdellós, La Argentinita - bailaora y cantaora flamenca - fue la musa de la Generación del 27. Acompañada al piano por Federico García Lorca, grabó una serie de canciones populares antiguas como Zorongo gitano, Anda jaleo, El Café de Chinitas, La Nana de Sevilla, Los Peregrinitos…
Vamos a escuchar en primer lugar la Nana de Sevilla con La Argentinita y Lorca, en una grabación histórica.
A continuación la Canción tonta en la voz de Ana Belén con música de Kiko Veneno.
Y cerramos con un dibujo del poeta que, como véis, fue un artista completo.
Lira
Todo esto y mucho más en:
Federico García Lorca: Obras completas (con prólogo de Jorge Guillén y epílogo de Vicente Aleixandre). Ed. Aguilar 1957
Sobre los textos de estas canciones populares armonizadas por Lorca os puede interesar este artículo de Pedro Vaquero
Como hemos visto ya en alguna ocasión, la publicidad puede ser un recurso útil para la difusión, no solo del producto anunciado, sino de otras informaciones añadidas. En el caso de la música el hecho resulta más que evidente. Dicho esto, nada mejor que una breve joya de Chopin para empezar el fin de semana. Se trata del Vals Op.64 nº1 en Re bemol mayor, conocido como "Vals del minuto". Sobre esta obra se dice en el artículo Anécdotas y curiosidades de Chopin:
.... en Nohant compuso en 1842 el famoso vals del Minuto. Otros le llaman el ‘Vals del perrito’. Dedicado a la bella Delfina Potocka, tiene su historia cuando Fryderyk y George viendo a su perrito ‘Marquis’ en la terraza del jardín dando vueltas alrededor de él mismo intentando morderse su cola, ella dijo, “si yo tuviese tu talento, compondría una pieza para piano para este perro”. Chopin fue al piano y compuso este simpático vals.
Aquí lo tenéis; seguro que os suena.
Este es uno de los anuncios que utiliza la música de Chopin:
Como Ulises (La Odisea: Canto XI) o Eneas ( La Eneida: Libro VI), Orfeo también visitó el infierno.
Hijo de Calíope - musa de la poesía - y Apolo - que como recordaréis era el dios de la música - nuestro personaje poseía el don de la música y era capaz de cautivar con su voz y con su lira a todos los seres de la creación. Tras la muerte de su esposa Eurídice, bajó a los infiernos para rescatarla. Hades, conmovido por su canto, le permitió llevársela a condición de no mirarla hasta haber abandonado el inframundo. Orfeo no fue capaz de superar la prueba y Eurídice volvió a morir, esta vez para siempre.
Esta historia mítica y trágica se convirtió en argumento operístico en más de una ocasión, no en vano, la ópera recurrío sistemáticamente a la mitología desde sus comienzos. Hoy vamos a escuchar dos momentos de Orfeo y Eurídice, con la que el compositor del clasicismo Christoph Willibald Gluck, pone en práctica una auténtica reforma del género dotándolo de mayor naturalidad y estableciendo una relación equilibrada entre música y texto.(Recordemos que a lo largo del Barroco los cantantes se habían ido haciendo dueños de la escena y de los argumentos, imponiendo sus exigencias y haciendo prevalecer sus acrobacias vocales sobre el texto en detrimento de la linea argumental y de la calidad dramática, de manera que las óperas se fueron convirtiendo en un medio para la exhibición virtuosística.)
La mencionada ópera se estrenó en 1762 en Viena, con el castratoGaetano Guadagni en el papel principal y con enorme éxito.
Los episodios que nos ocupan, son dos claros ejemplos de la belleza y el equilibrio clásicos. El primero, instrumental, corresponde a la Danza de los espíritusbienaventurados, a los que Orfeo encontrará en su camino. Observad la estructura ternaria en la que la sección inicial (A) vuelve a repetirse, a modo de reexposición, tras el lírico tema central (B) protagonizado por la flauta. (A - B - A).
En la imagen los protagonistas tal y como los vió Jean Raoux.
Cerrad los ojos .... y escuchad....
A los amantes de la danza os dejo - para ver - esta preciosa versión de Pina Bausch
Por último escuchemos la más famosa de las arias de Orfeo (acto tercero): Che fàro senza euridice (Qué haré sin Euridice) que ejemplifica la "hermosa sencillez" que Gluck declaraba buscar; aquí está, en la voz de Teresa Berganza - a quien conocimos en Don Giovanni como Zerlina - con ilustraciones que corresponden a distintas escenas de la historia pintadas por diferentes artistas de todas la épocas. Dice así:
¿Qué haré sin Euridice? ¿A dónde iré sin mi bien? ¡Eurídice! ¡Eurídice! ¡Oh, Dios! ¡Responde! ¡Todavía soy tu fiel! ¡Eurídice! ¡Eurídice! ¡Ah, no me llega ningún socorro, ninguna esperanza,
Los paisajes americanos del pintor Asher Durand y las improvisaciones del pianista Federico Lechner hicieron de la mañana del 16 de noviembre una mañana diferente y especial, tanto para los alumnos de cuarto curso como para los profesores que los acompañamos. Tuvimos ocasión de visitar, en primer lugar, la exposición sobre la obra del pintor norteamericano, con sus árboles, sus rocas y su paisajismo terapéutico y de asistir después al recital Músicas no escritas: el poder de la improvisación, en el que Federico Lechner nos condujo por los derroteros de las improvisaciones más variopintas aderezadas por los amenos y sabios comentarios del etnomusicólogo y compositor Polo Vallejo. Todo esto en la Fundación Juan March.
Para que podáis haceros idea, traigo una pequeña muestra que os hará apreciar la calidad de ambos artistas: aquí tenéis uno de los más famosos cuadros de Durand y una actuación del Federico Lechner Tango&Jazz Trio.
Asher B. Durand. El roble solitario (El viejo roble), 1844. The New-York Historical Society
Quiero agradecer a nuestros alumnos su colaboración y su saber estar así como a nuestro compañero Claudino su compañía y su apoyo. Yo lo pasé muy bien con ellos... ¡y los saqué bien guapos en la foto!