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| Ospedale della Pietà. Grabado de la época. (Foto Wikipedia) |
El Maestro —pues así lo llamaban todas— hacía las presentaciones: Pierina del violino… Cattarina del corneto… Bettina della viola… Bianca Maria organista… Margherita del arpa doppia… Giuseppina del chitarrone… Claudia del flautino… Lucieta della tromba… Y poco a poco, como eran setenta, y el Maestro Antonio, por lo bebido, confundía unas huérfanas con otras, los nombres de éstas se fueron reduciendo al del instrumento que tocaban. Como si las muchachas no tuviesen otra personalidad, cobrando vida en sonido, las señalaba con el dedo: Clavicémbalo… Viola da brazzo… Clarino… Oboe… Basso di gamba… Flauto… Organo di legno… Regale… Violino alla francese… Tromba marina… Trombone… Se colocaron los atriles, se instaló el sajón, magistralmente, ante el teclado del órgano, probó el napolitano las voces de un clavicémbalo, subió el Maestro al podium, agarró un violín, alzó el arco, y, con dos gestos enérgicos, desencadenó el más tremendo concerto grosso que pudieron haber escuchado los siglos —aunque los siglos no recordaron nada, y es lástima porque aquello era tan digno de oírse como de verse…
Concierto barroco. Alejo Carpentier. 1974
Como habrá podido apreciar más de un lector, este pasaje de Concierto Barroco nos muestra a Antonio Vivaldi - el Maestro Antonio - en su más pedagógica faceta.
En un alarde de fantasía, Carpentier nos lleva a la Venecia del XVIII de la mano de un indiano y de su criado Filomeno; allí se encontrarán con el compositor, que trabaja incansable con su orquesta de jóvenes huérfanas para las que, además, compone numerosísimas obras. Y es que el veneciano pasó muchos años desarrollando esta labor en el llamado Ospedale della Pietà*, un centro religioso que acogía a niñas y jóvenes sin familia en el que se les enseñaba música y se celebraban conciertos. De allí saldrían grandes intérpretes y compositoras que, como Anna María della Pietà, alcanzaron la fama y el reconocimiento en toda Italia y fuera de ella.
Me ha parecido perfecto este pasaje literario para mostrar aquí el proyecto que, en homenaje a aquellas jóvenes músicas y a la extraordinaria labor de su famoso maestro, ha llevado a cabo el intérprete y director de orquesta Jordi Savall en el marco de las Academias de Perfeccionamiento que desarrolla desde 2019 junto al conjunto Le Concert des Nations. Se trata de un proyecto de orquesta compuesta exclusivamente por mujeres de diferentes nacionalidades y menores de 39 años.
Para conocer más detalles sobre todo ello puede visitarse el sitio web de Savall en el siguiente enlace:
Academia Vivaldi – Ospedale della Pietà
Y para hacerse una idea, nada mejor que verlo:_______________________________________________________________________
Y nos vamos por hoy con el inicio de la película Vivaldi, un príncipe en Venecia en la que se recrea precisamente una de esas actuaciones de las jóvenes músicas en el Ospedale interpretando el Concierto para violín en La menor RV 356
*Junto al Ospedale - cuyo lugar ocupa actualmente un hotel - se levantó la iglesia de la Pietá en cuya fachada puede verse esta placa.

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