lunes, 28 de noviembre de 2011

TEXTURAS




Como los hilos constituyen el entramado de una tela, así las voces - lineas melódicas, ya sean vocales o instrumentales - forman el tejido musical; a eso nos referimos cuando hablamos de textura.

Nos referimos a textura armónica cuando las mentadas voces - simultáneas, claro - caminan a la par, al mismo ritmo, formando acordes.

Nos referimos a textura contrapuntística cuando dichas voces muestran mayor independencia sin destacar ninguna sobre las demás (todas tienen la misma importancia), cada una a su ritmo, imitándose con frecuencia unas a otras pero con libertad. Este tipo de textura polifónica se desarrolla extraordinariamente en el Renacimiento.


Pues bien, escuchemos y veamos estos dos ejemplos correspondientes a sendos genios de la música renacentista: el italiano Giovanni Pierluigi da Palestrina (al que ya todos conocéis de clase) y el español Tomás Luis de Victoria (que muy pronto os presentaré). Escuchad atentamente y analizad bien, a ver si sois capaces de percibir la diferencia.




Jesu dulcis memoria




Y para sacaros un poco de la relajación y elevación en las que estaréis sumidos después de escuchar tanta voz angélica, os dejo otra muestra, muy diferente, de polifonía más moderna. O ¿es que creíais que solo la había en el Renacimiento?


10 comentarios:

  1. Precioso Lola, por si tus alumnos tardan unos años en agradecértelo, te lo agradezco yo de momento.

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  2. Clara explicación y adecuadas ilustraciones sonoras. Gracias, Lola, por la breve y provechosa lección musical.
    Bicos con buena textura.

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  3. Las gracias a ti, Javier, por tu visita y por tus palabras. Me encanta verte por aquí.

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  4. José Manuel: dicen que lo bueno si breve...(aunque yo nunca he estado de acuerdo, je,je). Es fabuloso poder mostrar en un clic algo que de otra manera se hace muy difícil.
    Moitos bicos.

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  5. LolaMU:
    Esto sí que es un contrapunto en toda regla, de la música angelical a las puertas del cielo, pasamos a esta troupe de buitre golfillos, pero que cantan como querubines opositando al coro celestial. Que buena entrada, cerrada con buen humor.
    Besos

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  6. Gracias Enrique; si cualquier excusa es buena para escuchar buena música, para bromear también. Nos hace falta mucho sentido del humor ¿verdad?
    Un beso.

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  7. Veo con estupor que mi comentario no está. ¿Se perdió en el espacio sideral? ¿Será que escribí y me di la vuelta, sin más? En fin, solo quería agradecerte, una vez más, estas clases estupendas.
    Un beso, compañera.

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  8. Últimamente tampoco a mi me funciona nada bien blogger, Carlota; me encuentro problemas para editar por ejemplo; no me extrañaría que haya devorado tu suculento comentario, jejeje. Muchos besos tambien para ti.

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  9. El contrapunto es como el ADN de la música. Sin embargo fue como una tortuosa liberación de las rígidas leyes de composición que existían en el medioevo. En la sinfonía 11 de Shostakovich, segundo movimiento, hay una sobrecogedora fuga, que se inicia en las cuerdas, y luego incorpora maderas y luego metales, de una forma tal que las texturas forman un devastador entramado.

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  10. Qué bonita y curiosa comparación, Tony! Ahora mismo voy a escuchar con atención esa sinfonía de Shostakovich. ¡Muchas gracias por tu comentario y por la contribución musical!

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