domingo 7 de febrero de 2010

LA MÚSICA DE LAS ESFERAS





La "música de las esferas" es aquella que, según la teoría Pitagórica, producían los planetas y los astros en su movimiento por el cosmos y que pasó a la Edad Media con el nombre de "música mundana" (junto a "la música humana" y "la de los instrumentos", de las que nos hablan Boecio y otros teóricos).
Según los pitagóricos, la armonía perfecta que reinaba en ese orden cósmico y que se traducía en una música maravillosa -e inaudible- es la armonía a la que el hombre debería aspirar en todos los ámbitos.
Así pues, universo y música están relacionados desde el siglo VI a.C. Sin embargo los planetas mas famosos de la historia de la música son los que dan título a la obra del compositor británico Gustav Holst y que fue estrenada en 1918: Los Planetas Op. 32. Cada una de las piezas de las siete que conforman esta suite, corresponde a un planeta del sistema solar, exceptuando La Tierra y Plutón (sin descubrir aún por aquel entonces).

Como ya habréis visto arriba, hoy escuchamos Júpiter, (el portador de la alegría), uno de los más conocidos de toda la obra. Aunque al principio no os suene de nada, tened paciencia y escuchad, porque pasados tres minutos, reconoceréis el tema. Prestad oídos a la gran variedad de instrumentos -o a lo que se llama en música, el color, la orquestación- y ved cómo producen un "brillante" resultado.

El mundo moderno y las avanzadas tecnologías, nos permiten hoy, poder escuchar esos sonidos del cosmos que los griegos tuvieron que imaginar, por eso incluyo una curiosa grabación de la NASA sobre los sonidos en el entorno de Júpiter.

Además, otra versión del precioso tema principal con un apasionado y simpático director. Aunque la calidad deja mucho que desear, ¡seguro que os va encantar!







martes 2 de febrero de 2010

AL SON DE MI MANDOLINA




Abre tu alma y tu oído al son
de mi mandolina:
para ti he hecho, para ti, esta canción
cruel y zalamera.


Serenata (Paul Verlaine)







Muchacha con mandolina (Picasso)

Como tenemos cuerda para rato.... le ha llegado el turno a la mandolina , ese instrumento que tanto seduce a poetas y pintores. (La encontramos repetidamente en las obras cubistas de Picasso y Juan Gris, en Gauguin, en nuestra ya conocida Berta Morisot, en el preimpresionista Camille Corot, o en el neoclásico Tiépolo ).
De origen italiano y posterior al laúd y a la vihuela, se utilizó mucho en el Barroco. Vamos a escuchar hoy el Concierto para mandolina en Do Mayor RV425 de Vivaldi, que estoy segura, conoceréis ya por la reciente publicidad televisiva.
En primer lugar, el concierto completo con sus tres movimientos Allegro, Largo, Allegro, a cargo de la Capsberger Ensemble y Rolf Lislevand como solista. Os animo a escucharlo entero, son diez minutillos divinos (Vivaldi siempre lo es ¿verdad?).
Y en segundo lugar, y para que tengáis ocasión de ver bien el instrumento, otra versión del primer movimiento interpretado por ¡¡toda una orquesta de mandolinas!!
(Incluyo también el anuncio de Digital Plus por si no lo habéis visto).
Para saber más de la mandolina y sus tipos podéis consultar el Diccionario de instrumentos musicales:de Píndaro a J.S. Bach de Ramón Andrés, yo me despido con los versos de Rubén Darío:

Sobre el diván dejé la mandolina
y fui a besar la boca purpurina,
la boca de mi hermosa Florentina.






domingo 31 de enero de 2010

GUÁRDAME LAS VACAS



"No será buen cortesano el que no sea músico, y tenga algún arte y sea entendido en tocar instrumentos"

Il Cortegiano (Baltasar de Castiglione, 1528)


Guárdame las vacas es el título de una canción muy popular en la España de los siglos XV y XVI cuya melodía fue utilizada por numerosos compositores como tema de sus obras y cuya letra rezaba así: Guárdame las vacas, carillejo/ y besart'he/ sino, bésame tú a mi/ que yo te las guardaré.

Durante el Renacimiento, la música comenzó a ser valorada como no lo había sido anteriormente y a considerarse un arte imprescindible para todo aquel que quisiera ser un buen caballero. Los ambientes humanísticos y cultos de la época, favorecieron el desarrollo de la música instrumental, tanto para danzar como para tañer o tocar y los instrumentos más utilizados serían los de cuerda pulsada y los de tecla.

En España el instrumento favorito de las cortes y palacios será la vihuela (en la imagen) frente al laúd imperante en Europa; esta antecesora de la guitarra, cobrará un gran auge bajo el reinado de Carlos V - gran aficionado a la música- dando lugar al surgimiento de la famosa "Escuela de vihuelistas" (que posiblemente muchos de vosotros estaréis estudiando estos días).

La obra que nos ocupa, pertenece a uno de ellos, el granadino Luis de Narváez, posiblemente el primero en practicar el arte de la variación y autor de Los seys libros del Delphin de música en cifras para tañer vihuela publicado en Valladolid en 1538. (Ved, guitarristas cañadienses, cómo ya en el s. XVI se utilizaba el cifrado para escribir música). Se trata de las famosas "diferencias" sobre Guárdame las vacas. Recordemos que "diferencias" es el nombre que se daba por aquel entonces a las "variaciones" (diversas maneras de tratar un tema o melodía)

Os traigo dos versiones: la primera para laúd (no la he encontrado para vihuela) interpretada por el laudista Trond Bengtson (a quien podemos ver tocando la vihuela en la fotografía del enlace) y la segunda para conjunto instrumental, interpretada por el grupo Capella de ministrers . Las pinturas, como podréis suponer, son también renacentistas.

Ahora, viajemos en el tiempo con las preciosas y elegantísimas "Diferencias sobre Guárdame las vacas" de Luis de Narváez



lunes 25 de enero de 2010

¡VA POR USTEDES!


El matador brinda la muerte del toro (Picasso)


"...Con los pases de la corrida me ocurre lo mismo que con los bailes, que no conozco ninguno y sus nombres, no obstante, me suenan a familiares. No entiendo su sentido, pero sí su musica."

Que la música popular y los toros han estado unidos desde el principio, es algo que todos sabemos, por eso, hoy hablaremos de cómo la música clásica también se ha ocupado del tema taurino y lo haremos con dos ejemplos. Uno de ellos es mundialmente famoso, el otro, no lo es tanto; se trata de la zarzuela titulada Pan y Toros de nuestro castizo y ya conocido Francisco A. Barbieri. Estrenada en el teatro de la Zarzuela en 1864 sobre un libreto de José Picón, presenta una serie de personajes y escenas de la época goyesca entre las que destacan un famoso pasodoble (titulado Pan y Toros), el número de los toreros (que no he podido encontrar) o las preciosas seguidillas que podéis ver más abajo.








Y ahora.....voy a presentaros a Escamillo, el torero más famoso de la historia de la música, aquél que, enamorado de una voluble y provocadora cigarrera sevillana, desata los celos del militar Don José desencadenando una tragedia.

Como ya habréis adivinado, estoy hablando de la famosa Carmen de Prosper Mérimée. Debemos recordar que durante el Romanticismo, España se convierte en un destino exótico y pintoresco que atrae a viajeros, intelectuales y artistas, de manera que "lo español" será el tema de obras literarias de escritores como Washinton Irving o el propio Mérimée -que incluso dejó constancia escrita de su primera experiencia taurina-.

Esta historia de sangre y pasión cautivó al compositor francés Georges Bizet, que decidió convertirla en ópera, estrenándola en Paris en 1875. El pasaje en el que Escamillo canta y describe la gloria del toreo -y del torero- entre vítores, ha quedado como uno de los mas famosos y conocidos de la obra.

Y si abríamos este recorrido artístico-taurino desde el siglo XX con Picasso, lo vamos a cerrar con otro gran "monstruo" de la pintura universal y su aguafuerte La Pajuelera, en el que retrató a la torera.... ¡Nicolasa Escamilla!


Goya

Aquí os dejo con Carmen de Bizet y éste "bienplantao" Escamillo. Las coplas y los pasodobles los dejamos para otra ocasión.



miércoles 20 de enero de 2010

IMPRESIONISMOS



En 1867 una pintura titulada Impresión sol naciente, de Claude Monet, fue rechazada en el Salon de París: había nacido el Impresionismo. Este término se aplicaría despectivamente a las obras de Monet y de otros pintores, que rebelándose contra el academicismo y el romanticismo establecidos, intentaban plasmar las impresiones que tenían de la realidad. Para ello sacrificaron la linea y el dibujo en favor de una pincelada suelta que mezclaba los colores directamente en el lienzo; luz y color serían protagonistas y artífices de la nueva pintura.
Aunque salvando las distancias, el simbolismo de poetas como Baudelaire o Verlaine, supuso otra rebelión similar en el ámbito literario.

Tanta reacción frente a lo establecido no podía dejar impasibles a los músicos.
El iniciador de lo que se llamó Impresionismo musical -muy a su pesar-, fue el compositor francés al que ya nos hemos referido en alguna ocasión, Claude Debussy.
Para Debussy, como para Monet y Verlaine, el arte era una experiencia sensorial antes que intelectual, así, el Impresionismo musical se caracterizó por el deseo de recrear atmósferas y ambientes, por la primacía del acorde y las armonías sobre la linea melódica, por la utilización de escalas medievales y exóticas y por la revolución sonora del color musical, es decir, del uso de los instrumentos.
Como en la pintura, la naturaleza será para los músicos uno de sus temas favoritos : el agua, la luz, las nubes o los árboles están presentes en multitud de títulos, tanto de Debussy como de su principal colega y sucesor, Maurice Ravel. También como en la pintura, el Impresionismo musical marcará un antes y un después y abrirá la puerta a los grandes cambios posteriores.

La exposición sobre el impresionismo que la fundación Mapfre presenta en Madrid hasta el mes de abril, me parece la excusa perfecta para mostraros este precioso paralelismo entre las artes, y de paso, animaros a todos a visitarla. En febrero tendremos ocasión de "vernos" en el Museo Thyssen con motivo de otra: Monet y la abstracción.

Arriba algunas obras de la pintora -impresionista claro- Berthe Morisot acompañadas por el fascinante piano de Debussy y su preludio La Catedral sumergida.

Abajo, el famosísimo Preludio para la siesta de un fauno.

Ya me contaréis vuestras..... "impresiones".


lunes 18 de enero de 2010

BACH Y LOS ROCKEROS

No nos hemos olvidado de ellos, no.
También el Rock admira y reinterpreta a los clásicos. Podemos encontrar, incluso, obras de Mozart, Beethoven, Dvorak o Tchaikovsky en versión "metal", en el repertorio de grupos como Rhapsody, Dragonland , Manowar, Dark Moor o Mago de Oz.
J.S. Bach no podía ser menos y por eso traemos hoy dos ejemplos que creo que os gustarán.

En primer lugar Jethro Tull con su versión en flauta travesera de la Bourrèe (danza de la Suite para Laúd nº 1 BWV 996).
A los melómanos os enlazo la original, en guitarra, por el maestro de maestros.

Por último, la "archiconocida" Toccata y fuga en re menor BWV 565 a manos del guitarrista de Mago de Oz.

Como podéis ver..... y oir, hay Bach para todos los gustos.








miércoles 13 de enero de 2010

"AIR" ... BACH




Seguimos recorriendo el Barroco y vamos a detenernos un poco más en la obra de Bach. Si algunos de vosotros no conocíais la Cantata del café, estoy segura de que la obra de hoy la habréis escuchado muchas veces. Me refiero a una pequeña pieza de fama universal que forma parte de la Suite para orquesta nº 3 BWV 1068 y que se conoce como Air.

En clase solemos definir la Suite como una forma instrumental surgida en el Barroco y consistente en la sucesión de un número indeterminado de danzas o piezas danzables (de ahí que también se le llame "suite de danzas"). Estas piezas (o danzas) contrastaban en ritmo y carácter y se iban alternando de forma sucesiva. Estudiamos también las danzas básicas que la componían - Alemana, Courante, Zarabanda y Giga- y otras que se le fueron añadiendo.
Con el tiempo, la denominación se hizo extensiva a aquellas obras constituidas por varias piezas independientes destinadas a interpretarse todas seguidas.
Juan Sebastián Bach compuso cuatro maravillosas suites orquestales; la pieza que nos ocupa es solo una pequeña muestra de su grandeza y consta de dos secciones claramente diferenciadas que se repiten.
Esta música sublime ha sido utilizada con multitud de fines en diversos medios y ocasiones (me refiero a filmes y publicidades varias ) y de ella se han hecho numerosos arreglos y versiones a lo largo de la historia. Una de las mas conocidas, reconocidas y apreciadas fue la adaptación para trío de Jazz que realizó en 1959 el músico francés Jacques Loussier.

Arriba tenéis la obra tal y como la concibió J.S. Bach interpretada por la Orquesta Barroca de Amsterdam. Os enlazo además una segunda versión interpretada por otra "original" orquesta. Aplicad melómanos el oído y el espíritu porque es absolutamente conmovedora.

Para los amantes del Jazz traemos la adaptación jazzística de Loussier, y por último, la "exitosa" canción pop del grupo estadounidense Sweetbox de finales de los noventa.

Aunque el encabezado pueda parecer un chiste , no resulta nada fácil bromear con este enorme compositor, pero, todo sea por atraer espíritus curiosos.

Sin mas comentarios; que cada uno saque sus propias conclusiones.