La "música de las esferas" es aquella que, según la teoría Pitagórica, producían los planetas y los astros en su movimiento por el cosmos y que pasó a la Edad Media con el nombre de "música mundana" (junto a "la música humana" y "la de los instrumentos", de las que nos hablan Boecio y otros teóricos).
Según los pitagóricos, la armonía perfecta que reinaba en ese orden cósmico y que se traducía en una música maravillosa -e inaudible- es la armonía a la que el hombre debería aspirar en todos los ámbitos.
Así pues, universo y música están relacionados desde el siglo VI a.C. Sin embargo los planetas mas famosos de la historia de la música son los que dan título a la obra del compositor británico Gustav Holst y que fue estrenada en 1918: Los Planetas Op. 32. Cada una de las piezas de las siete que conforman esta suite, corresponde a un planeta del sistema solar, exceptuando La Tierra y Plutón (sin descubrir aún por aquel entonces).
Como ya habréis visto arriba, hoy escuchamos Júpiter, (el portador de la alegría), uno de los más conocidos de toda la obra. Aunque al principio no os suene de nada, tened paciencia y escuchad, porque pasados tres minutos, reconoceréis el tema. Prestad oídos a la gran variedad de instrumentos -o a lo que se llama en música, el color, la orquestación- y ved cómo producen un "brillante" resultado.
El mundo moderno y las avanzadas tecnologías, nos permiten hoy, poder escuchar esos sonidos del cosmos que los griegos tuvieron que imaginar, por eso incluyo una curiosa grabación de la NASA sobre los sonidos en el entorno de Júpiter.
Además, otra versión del precioso tema principal con un apasionado y simpático director. Aunque la calidad deja mucho que desear, ¡seguro que os va encantar!




