Como escribiera Erdmann Neumeister allá por el siglo XVIII: el año termina y el nuevo ya se acerca. Así comienza la cantata nº 28 que Juan Sebastián Bach estrenó en la iglesia de Santo Tomás de Leipzig (donde trabajaba) el 30 de diciembre de 1725.
La cantata consta de seis números:
1. Aria (soprano): Gottlob! nun geht das Jahr zu Ende.
2. Coro: Alaba, alma mía al Señor.
3. Recitativo (arioso) (bass): Así dice el Señor.
4. Recitativo (tenor): Dios es una fuente.
5. Aria (duetto) (alto and tenor):Dios nos ha bendecido en este año.
6. Choral: Por toda tu bondad, te alabamos.
La imagen del vídeo muestra el sello que el compositor imprimía en sus obras y en el que pueden verse sus iniciales: J S B. Escuchemos ya a la Orquesta y coro barrocos de Ámsterdam dirigidos por Ton Koopman. En este otro vídeo se escucha mejor.
Un mensaje positivo y lleno de esperanza es precisamente lo que más necesitamos en estas fechas. Con esas palabras y con la maravillosa música de Bach os deseo a todos un feliz fin de año y un próspero 2020.
Como los hilos constituyen el entramado de una tela, así las voces - lineas melódicas, ya sean vocales o instrumentales - forman el tejido musical; a eso nos referimos cuando hablamos de textura.
Nos referimos a textura armónica cuando las mentadas voces - simultáneas, claro - caminan a la par, al mismo ritmo, formando acordes.
Nos referimos a textura contrapuntística cuando dichas voces muestran mayor independencia sin destacar ninguna sobre las demás (todas tienen la misma importancia), cada una a su ritmo, imitándose con frecuencia unas a otras pero con libertad. Este tipo de textura polifónica se desarrolla extraordinariamente en el Renacimiento.
Pues bien, escuchemos y veamos estos dos ejemplos correspondientes a sendos genios de la música renacentista: el italiano Giovanni Pierluigi da Palestrina (al que ya todos conocéis de clase) y el español Tomás Luis de Victoria (que muy pronto os presentaré). Escuchad atentamente y analizad bien, a ver si sois capaces de percibir la diferencia.
Jesu dulcis memoria
Y para sacaros un poco de la relajación y elevación en las que estaréis sumidos después de escuchar tanta voz angélica os dejo otra muestra, muy diferente, de polifonía más moderna. O ¿es que creíais que solo la había en el Renacimiento?
Recuérdame, recuérdame, pero ¡ah! olvida mi destino.
Comenzamos la nueva década bloguera con una serie de hermosas lamentaciones que traeremos periódicamente a nuestro rincón musical, para solaz y consuelo de todos nosotros.
La primera será la que el compositor del Barroco inglés, Henry Purcell, puso en boca de la reina Dido.
En efecto, Dido (reina de Cartago) protagoniza una mítica historia de amor con Eneas (héroe de la guerra de Troya) de la que Virgilio nos da cuenta en los cuatro primeros libros de su famosa Eneida.
"Empieza entre tanto a revolverse el cielo con grande estrépito, a
que sigue un aguacero mezclado de granizo [...] los torrentes se derrumban de los
montes. Dido y el caudillo troyano llegan a la misma cueva; la Tierra la
primera y prónuba Juno, dan la señal; brillaron los relámpagos y se
inflamó el éter, cómplice de aquel himeneo, y en las más altas cumbres
prorrumpieron las ninfas en grandes alaridos. Fue aquel día el primer
origen de la muerte de Dido y el principio de sus desventuras, pues
desde entonces nada le importe de su decoro ni de su fama; ya no
oculta su amor.."
Como ya habréis deducido, la cosa no acaba bien; Eneas abandona Cartago dejando a Dido sumida en una profunda tristeza y desencadenando la tragedia. Ella no puede seguir viviendo; quema en una hoguera las pertenencias de su amado y se da muerte con su espada.
"¡Y he de morir sin venganza! exclamó. Muramos: así, así quiero yo descender al abismo. Apaciente sus ojos desde la alta mar el cruel Dardanio en esta hoguera, y lleve en su alma el presagio de mi muerte." Dijo, y en medio de aquellas palabras, sus doncellas la ven caer a impulso del hierro, y ven la espada llena de espumosa sangre y sus manos todas ensangrentadas."
Os invito a escuchar ese momento tal y como lo concibió Purcell, en una aria tan mítica como la historia a la que se refiere y en la que Dido, agonizando, se despide de su doncella Belinda.
Aria
When I am laid, am laid in earth, May my wrongs create
No trouble, no trouble in thy breast;
Remember me, but ah! forget my fate,
Remember me, remember me, but ah! forget my fate.
Aria
Cuando yazga, yazga en la tierra, que mis errores
no causen cuitas a tu pecho;
Recuérdame, pero ¡ah! olvida mi destino;
Recuérdame, recuérdame, pero ¡ah! olvida mi destino.
Ved y escuchad pinchando AQUÍ la belleza de esta joya barroca.
En este vídeo puede seguirse la partitura.
La ópera Dido y Eneas fue compuesta por Henry Purcell en torno a 1688 sobre un libreto de Nahum Tate (que a su vez se basó en la mencionada obra de Virgilio). De pequeñas dimensiones, consta de tres actos en los que se incluyen danzas, coros y cuatro personajes principales acompañados de una orquesta de cuerdas y continuo. Como en toda ópera barroca, se alternan recitativos y arias, la última de ellas es esta pequeña joya de la música que hemos visto y escuchado. Sobre el argumento, ya está todo dicho.
Para los melómanos enlazo el LIBRETO y la ópera completa AQUÍ .
Marianne von Martinez (1744 - 1812) fue una compositora e intérprete - hija del español Nicolás Martínez - que nació en Viena donde creció y se formó musicalmente arropada por su padre.
Estudió con Nicola Pórpora, J. Adolph Hasse y F. Joseph Haydn, conoció a Mozart, Beethoven y Martín y Soler y mantuvo una estrecha relación con el famoso libretista Pietro Metastasio. Como vemos, se codeaba con lo más granado del ámbito musical y cultural del momento. Ella, que había sido una "niña prodigio", fue cantante, pianista y compositora de gran fama, creó una importante escuela de canto y ocupó cargos muy relevantes recibiendo honores inusuales para las mujeres de su tiempo (fue miembro de honor de la Academia Filarmónica de Bolonia y Doctora honoris causa por la Universidad de Pavia).
Decía entonces el filósofo J.J. Rousseau que la educación debía preparar a las mujeres para desempeñar correctamente su papel de esposas; queda claro que esto no fue así en su caso.
Entre sus más de doscientas obras encontramos todo tipo de formas y géneros: religiosas y profanas, vocales e instrumentales. Escuchemos este breve programa radiofónico sobre ella ("Cuaderno de notas", presentado y dirigido por Beatriz Torío en RTVE)
En una sociedad en la que la educación no era igual para los hombres que para las mujeres, ella tuvo la suerte de tener un padre que le procuró la formación musical, pero solo eso; pese a la relativa fama de la que gozó en aquel mundo "ilustrado" nunca la hemos encontrado (como a tantas otras) en los libros de historia musical.
Acerquémonos ahora a su obra como es debido.
Comenzamos con una preciosa sinfonía al más puro estilo clásico y a la altura del gran Joseph Haydn, quien la llamaría "la pequeña española".
Seguimos con su exquisita sonata para piano nº3 en La Mayor
Y terminamos con una brevísima y delicada muestra de su música vocal que nos deja con ganas de más. Una auténtica delicia en la voz maravillosa de Nuria Rial.
Hoy queremos invitar a todos nuestros lectores a profundizar y completar sus conocimientos sobre la fascinante forma musical que muchos de nuestros alumnos han tenido la fortuna de conocer durante este trimestre (eso si, unos mejor que otros). A tal fin incluimos, en primer lugar, la página de actividades Play Ópera, a la que puede accederse también pinchando en la imagen. En segundo lugar enlazamos un magnífico documental de la BBC sobre la historia de la ópera italiana.
Con la esperanza de que sirva de repaso y entretenimiento os deseamos, desde Ab música y más, un feliz descanso.
El pasado 5 de febrero tuvimos ocasión de escuchar en vivo y en directo el sobrecogedor testimonio de Rhoda Hendesle Abecasis, una excepcional mujer superviviente del gueto de Varsovia y experta traductora de literatura yiddish que nos visitó con motivo del proyecto interdisciplinar sobre el holocausto en el que varios departamentos hemos estado trabajando. También pudimos escuchar a Concha Berzosa que nos habló de aquellos españoles republicanos que fueron concentrados en el campo de Mathausen. Fue una experiencia inolvidable que agradecemos desde aquí a nuestro compañero Adrián Suárez, profesor de Geografía e Historia inspirador y organizador del proyecto.
Nuestra contribución consistió en la interpretación instrumental de varias canciones por parte de los alumnos de 4º de ESO y de 1º de Bachillerato. Una de ellas fue la famosa banda sonora de la película de Steven Spielberg La lista de Schindler que compuso John Williams y que precisamente cumple en estos días su 25 aniversario. En este enlace puede verse el final de la interpretación.
Los alumnos de 4º también interpretaron "La cantiga del fuego", una canción sefardí procedente de Salónica cuyo texto narra un incendio que tuvo lugar en la ciudad*. La versión original, preciosa, puede escucharse aquí interpretada por Savina Yannatou; nuestra particular versión la tenemos a continuación:
Entre las anécdotas del encuentro os dejo esta tan bonita en la que podemos ver y oir a Rhoda canturrear otra de las piezas que habíamos preparado, "En la puerta de gueto" (que puede escucharse en una versión original aquí).